Baja California, 12 de agosto de 2025.– El aprovechamiento responsable de la vida silvestre, basado en criterios ecológicos, legales y sociales, representa una herramienta estratégica para la conservación y el desarrollo sustentable. Así lo afirmó el ingeniero bioquímico José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental México A.C. (CIGAMX), durante la sesión 121 del Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable.
Zavala destacó la cosmovisión de los pueblos originarios como ejemplo de respeto y pertenencia hacia la naturaleza, en contraste con modelos extractivos. Recordó que México es centro de origen del maíz, cuya diversidad genética depende de especies silvestres que deben protegerse de amenazas externas. Citó avances en la recuperación de especies como el cóndor de California, el lobo mexicano, el berrendo peninsular y el cultivo de totoaba, aunque advirtió sobre la urgencia de actuar frente a la crítica situación de la vaquita marina.
Durante la ponencia “El aprovechamiento sustentable de la vida silvestre, una herramienta para su conservación”, el Mtro. Fernando Gual Sill, director general de Vida Silvestre de la SEMARNAT, subrayó que la conservación tiene como meta la supervivencia de las especies, mediante manejo in situ y ex situ que integren ciencia, ética y participación comunitaria. Ejemplificó con la reproducción controlada de la biznaga gigante, cuya extracción ilegal ha disminuido gracias a viveros certificados.
La asesora técnica del CIGAMX, Jessica Castañeda, abordó el estigma que pesa sobre prácticas ancestrales como la caza o recolección, señalando que las percepciones estéticas sobre ciertas especies influyen en su protección.
Por su parte, el Mtro. Luis Gerardo Domínguez, subdirector del CIGAMX, resaltó el papel de las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs) como modelo de desarrollo rural sustentable. En México operan más de 15,000 UMAs, que protegen millones de hectáreas y fomentan la participación de comunidades, ejidos y pequeños propietarios.
Gual presentó dos casos emblemáticos: en el Altiplano mexicano, la adopción de prácticas agroecológicas para cactáceas endémicas ha reducido la extracción ilegal; en la Sierra de San Pedro Mártir, el proyecto binacional de reintroducción del cóndor de California ha logrado repoblar su hábitat, recibiendo reconocimiento internacional.
El encuentro cerró con un llamado a la acción colectiva: “O nos ponemos de acuerdo entre todos, o la conservación no va a funcionar”, enfatizó Gual. El seminario reafirmó su papel como espacio de convergencia entre ciencia, política pública y saberes comunitarios para construir un futuro en equilibrio con la naturaleza.
