Tijuana, Baja California, miércoles 20 de mayo de 2026.- Las abejas comenzaron a aparecer cada vez más en postes, escuelas, patios, viviendas y zonas urbanas del norte de México. El aumento de temperaturas, la expansión de las ciudades y la pérdida de ecosistemas han empujado a miles de enjambres hacia espacios habitados por personas. Sin embargo, mientras algunos municipios ya desarrollan programas especializados de rescate y conservación, muchas ciudades todavía carecen de protocolos, personal capacitado o estructuras públicas dedicadas a proteger a los polinizadores.
La situación ocurre en medio de una alerta internacional sobre la disminución de las poblaciones de abejas y otros polinizadores, fundamentales para la producción de alimentos y el equilibrio ecológico.
La Organización de las Naciones Unidas estima que cerca del 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen, al menos parcialmente, de la polinización. Las abejas son consideradas esenciales para la biodiversidad y la seguridad alimentaria global.
El fenómeno ya llegó a las ciudades
En municipios del norte del país, los reportes por enjambres urbanos han dejado de ser casos aislados.
En Mazatlán, la Dirección de Ecología y Medio Ambiente reportó que solo entre enero y mayo de 2025 atendió 185 casos relacionados con panales y enjambres, con un promedio mensual de hasta 50 reportes al 911.
El municipio sinaloense se convirtió en uno de los ejemplos más avanzados del país en materia de atención institucional a las abejas. De acuerdo con información oficial y medios locales, Ecología Municipal cuenta con un apicultor encargado de atender reportes ciudadanos y realizar labores de sensibilización ambiental. Además, el gobierno local planteó la creación del primer apiario municipal para resguardar colonias rescatadas.
El protocolo municipal aprobado en Mazatlán establece rutas de actuación para el manejo de enjambres en zonas habitacionales, comerciales, educativas e industriales, priorizando la conservación y reubicación de las especies.
Chihuahua desarrolla brigadas especializadas
Otro caso relevante ocurre en Chihuahua, donde el gobierno municipal opera programas de rescate y reubicación de enjambres a través de los llamados Guardianes Ecológicos.
Datos oficiales indican que durante 2024 se logró la reubicación de más de 450 mil abejas en la capital del estado.
El proyecto surgió tras el incremento de reportes ciudadanos relacionados con enjambres en áreas residenciales y urbanas. Autoridades municipales señalaron que las brigadas trabajan para retirar colonias de manera segura sin exterminarlas.
Incluso la Universidad Autónoma de Chihuahua se sumó recientemente a labores de resguardo y reubicación de abejas urbanas en coordinación con autoridades municipales.
El contraste en Baja California
En contraste, ciudades como Tijuana todavía muestran vacíos importantes en materia de atención especializada.
Documentos de Protección Civil municipal señalan que no existen autoridades o servicios de emergencia locales con personal especializado ni equipamiento específico para remover panales o enjambres de forma técnica, por lo que en muchos casos se recomienda recurrir a apicultores particulares.
La ausencia de estructuras especializadas preocupa a ambientalistas y especialistas debido al crecimiento urbano acelerado y al incremento de temperaturas extremas registrado en el norte del país durante los últimos años.
El fenómeno no solo representa un reto ambiental, sino también de seguridad pública y protección civil.
El riesgo de exterminar enjambres
Especialistas advierten que muchos enjambres terminan siendo exterminados por desconocimiento, miedo o falta de protocolos.
Las abejas suelen desplazarse hacia zonas urbanas en busca de agua, sombra o sitios seguros para formar nuevas colonias. El proceso de “enjambrazón” es natural y ocurre principalmente en temporadas cálidas.
Sin embargo, la respuesta institucional en muchas ciudades todavía se enfoca en eliminar riesgos inmediatos sin incorporar estrategias de conservación.
La desaparición de polinizadores tendría efectos directos sobre:
- cultivos agrícolas,
- producción de alimentos,
- biodiversidad,
- equilibrio ecológico,
- y resiliencia climática.
Un tema que ya rebasa lo ambiental
En distintas ciudades del norte, las abejas dejaron de ser únicamente un tema rural o agrícola.
Hoy representan un desafío urbano relacionado con:
- cambio climático,
- desarrollo de ciudades,
- manejo ambiental,
- protección civil,
- salud pública,
- y conservación ecológica.
Municipios como Mazatlán y Chihuahua comenzaron a construir modelos de rescate, reubicación y preservación. Pero en gran parte de las ciudades fronterizas y metropolitanas del norte mexicano todavía no existen áreas especializadas, censos de enjambres, apiarios municipales ni programas permanentes de atención.
Mientras las temperaturas aumentan y los ecosistemas urbanos continúan expandiéndose, especialistas consideran que proteger a las abejas ya no es solamente una causa ambiental, sino una necesidad pública que podría marcar la agenda ambiental de las ciudades del norte de México.
