Washington, D.C., 13 de agosto de 2025 — La administración del presidente Donald J. Trump desplegó una estrategia integral que combina acciones migratorias aceleradas, incentivos para la industria manufacturera y la intervención directa en la seguridad de la capital estadounidense.
De acuerdo con la Casa Blanca, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) incrementó el número de vuelos de repatriación para deportar a inmigrantes con antecedentes penales, dentro de una política que busca reforzar la aplicación de leyes migratorias. Paralelamente, se anunciaron inversiones y medidas de estímulo para aumentar la producción nacional, alineadas con el lema “América Primero”.
En el ámbito de seguridad interna, Trump ordenó el despliegue de tropas de la Guardia Nacional junto con agentes del FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) en Washington, D.C. Según la administración, el objetivo es frenar el crimen; sin embargo, autoridades locales cuestionan la medida y señalan que las cifras oficiales muestran que la violencia se encuentra en su nivel más bajo en 30 años. El operativo ha resultado en más de un centenar de arrestos.
Contexto adicional
- Analistas describen la actual política migratoria como de carácter “maximalista” y de gran escala, aunque con cifras de deportaciones que podrían no alcanzar las metas anunciadas.
- ICE enfrenta retos para contratar y capacitar personal, pese a incrementos salariales y presupuestales.
- Expertos alertan sobre el impacto económico de las redadas, especialmente en agricultura, construcción y cuidado infantil.
- Un estudio en California estima que las detenciones en zonas agrícolas redujeron entre un 20 % y 40 % la fuerza laboral, provocando pérdidas de hasta 7 mil millones de dólares y un alza de precios agrícolas de hasta el 12 %.
