Cambridge, Massachusetts, 4 de agosto de 2025 — Una tecnología desarrollada en los laboratorios del MIT está marcando un punto de inflexión en la medicina reconstructiva: la empresa Tissium ha recibido la autorización de comercialización por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para un innovador polímero que permite reparar tejidos sin suturas, grapas ni mallas.

El nuevo material, activado mediante luz azul y totalmente compatible con el cuerpo humano, se adhiere a los tejidos y permite una reconexión no traumática, especialmente útil en cirugías de nervios periféricos. Esta tecnología representa una alternativa a las técnicas tradicionales, que pueden generar tensión, inflamación o incluso dañar los tejidos circundantes.

La aprobación, otorgada en junio bajo el mecanismo De Novo de la FDA, valida la seguridad y eficacia del producto tras estudios clínicos que demostraron una recuperación completa y sin dolor en pacientes con lesiones en dedos y extremidades. De acuerdo con los ensayos, todos los pacientes que concluyeron el seguimiento de 12 meses recuperaron la movilidad sin complicaciones ni efectos secundarios.

Detrás de este avance está la investigadora Maria Pereira, quien comenzó a trabajar en estos polímeros durante su doctorado en el MIT Portugal Program. Su investigación permitió transformar materiales elásticos biodegradables en una plataforma médica adaptable a diferentes tejidos como nervios, paredes abdominales o vasos sanguíneos.

El proyecto fue impulsado por el bioingeniero Jeff Karp y el reconocido científico Robert Langer, junto con un equipo que incluye al CEO Christophe Bancel. Desde su fundación en 2013 en París, Tissium ha desarrollado seis productos en distintas etapas de ensayo, incluyendo soluciones para hernias y aplicaciones cardiovasculares, además de una línea de dispositivos médicos implantables fabricados mediante impresión 3D.

Uno de los puntos clave para el éxito clínico y comercial del producto fue diseñar aditamentos específicos que facilitan su aplicación quirúrgica. El sistema combina el polímero con accesorios personalizados, permitiendo a los cirujanos operar con mayor precisión y menor trauma.

Estudios previos muestran que solo el 54% de los pacientes con reparaciones nerviosas convencionales logran una recuperación significativa. Con esta nueva tecnología, Tissium plantea un estándar más efectivo y menos invasivo. “Nuestro objetivo es crear una nueva norma en fijación de tejidos”, declaró Pereira.

La plataforma también es programable: puede ajustarse para controlar su degradación, resistencia mecánica y otras propiedades según el tipo de tejido o procedimiento. Esta flexibilidad abre la puerta a una nueva generación de dispositivos médicos con capacidades personalizadas.

Actualmente, la empresa hace un llamado al sector médico para colaborar en nuevas aplicaciones y expandir el uso de su tecnología, que comenzó con una simple idea en el laboratorio y hoy representa una herramienta quirúrgica con potencial global.

La plataforma de Tissium consta de polímeros biocompatibles (la sustancia azul gelatinosa que se muestra en esta representación) que se adaptan a los tejidos y a una cámara impresa en 3D (el tubo transparente en el centro). Créditos: Cortesía de Tissium.

Share.
Exit mobile version