Tijuana, 24 de julio de 2025.- Un grupo de investigadores británicos encontró que Pseudomonas aeruginosa, una bacteria conocida por causar infecciones dentro de hospitales, puede alimentarse de ciertos plásticos usados en dispositivos médicos. El estudio, publicado en la revista Cell Reports, mostró que esta bacteria tiene la capacidad de degradar un material llamado policaprolactona (PCL), presente en suturas, catéteres, implantes y mallas quirúrgicas.

Lo que hace posible esto es una enzima llamada Pap1, producida por la propia bacteria. Gracias a ella, puede romper el plástico en fragmentos que le sirven como fuente de energía para sobrevivir, crecer y formar una capa protectora llamada biopelícula, que dificulta su eliminación.

¿Qué tan grave es?

De acuerdo con los autores del estudio, este comportamiento representa un nuevo desafío en los entornos hospitalarios:

  • La bacteria sobrevive por más tiempo en superficies que deberían ser estériles.
  • Su biopelícula se vuelve más fuerte, lo que reduce la efectividad de los antibióticos.
  • Y lo más preocupante: otras bacterias hospitalarias, como Acinetobacter y Streptococcus, podrían tener enzimas similares.

Una llamada de atención para hospitales

El hallazgo prende alertas en el ámbito médico. Algunos materiales que hasta ahora se consideraban seguros podrían estar facilitando que bacterias como Pseudomonas se mantengan activas dentro de quirófanos o unidades de terapia intensiva.

Los investigadores recomiendan empezar a revisar qué tipo de plásticos se están usando en dispositivos médicos, sobre todo aquellos que permanecen dentro del cuerpo por mucho tiempo. También sugieren fortalecer los protocolos de limpieza y desinfección en superficies plásticas.

Lo que dijeron los expertos

El doctor Ronan McCarthy, investigador principal del estudio desde la Universidad Brunel de Londres, lo resumió así:

“El plástico está en todas partes en la medicina moderna, y ahora sabemos que algunas bacterias han aprendido a digerirlo. Esto puede cambiar cómo entendemos el control de infecciones.”

¿Qué sigue?

El equipo científico pidió realizar estudios más amplios sobre otros materiales plásticos que se usan en hospitales, así como trabajar en el desarrollo de nuevos compuestos que no puedan ser degradados por bacterias.

También proponen revisar si esta enzima (Pap1) ya está presente en hospitales de otras regiones del mundo.

El estudio completo está disponible en la revista Cell Reports.

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