Washington, Estados Unidos, martes 5 de mayo de 2026.- El gobierno de Estados Unidos anunció el despliegue de una operación militar para proteger embarcaciones civiles y restablecer el tránsito en el estrecho de Ormuz, tras un bloqueo que mantiene atrapados a cerca de 23 mil marinos de 87 países en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que la iniciativa, denominada “Project Freedom”, contempla el acompañamiento de buques comerciales mediante un “escudo defensivo” integrado por fuerzas navales y aéreas. La medida busca garantizar el paso seguro de embarcaciones que permanecen varadas desde hace más de dos meses.
De acuerdo con el funcionario, la situación ha puesto en riesgo la vida de tripulaciones civiles debido a la escasez de alimentos, agua potable y suministros esenciales. También reportó que al menos diez marinos han fallecido en medio de la crisis humanitaria.
El estrecho de Ormuz concentra aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo, además de importantes volúmenes de combustible y fertilizantes. Su interrupción ha generado tensiones económicas globales, incluyendo aumentos en precios energéticos y afectaciones en cadenas de suministro.
Rubio calificó el bloqueo como un acto ilegal en aguas internacionales y sostuvo que ninguna nación puede restringir el paso en ese corredor marítimo. Afirmó que la intervención estadounidense responde a solicitudes de diversos países afectados, cuyos buques permanecen inmovilizados.
La operación, explicó, no tiene carácter ofensivo. Las fuerzas estadounidenses actuarán únicamente en caso de agresión directa. Sin embargo, confirmó que ya han sido neutralizadas varias embarcaciones rápidas consideradas amenazas para los convoyes protegidos.
El despliegue incluye destructores con misiles guiados, más de 100 aeronaves y alrededor de 15 mil elementos militares. También se emplean plataformas no tripuladas para vigilancia y respuesta inmediata ante riesgos en la zona.
Como parte de los primeros resultados, dos barcos mercantes con bandera estadounidense lograron cruzar el estrecho bajo protección militar y continúan su trayecto sin incidentes. Autoridades esperan que este avance incremente la confianza de otras navieras para reanudar operaciones.
En paralelo, Washington mantiene presión económica sobre Irán mediante sanciones que buscan limitar sus ingresos. Según estimaciones oficiales, el bloqueo ha generado pérdidas cercanas a 500 millones de dólares diarios para ese país y ha paralizado hasta el 90% de su comercio exterior.
El gobierno estadounidense también anunció que impulsará acciones diplomáticas ante organismos internacionales para condenar el cierre del estrecho y exigir el retiro de minas y ataques contra embarcaciones civiles.
Analistas advierten que la crisis podría tener repercusiones directas en economías locales, incluida la región fronteriza de Baja California, donde el costo de combustibles y productos importados depende de la estabilidad de rutas globales.
El desarrollo de esta operación marcará el rumbo de la seguridad marítima en una de las zonas más estratégicas del mundo y podría definir el comportamiento de los mercados energéticos en las próximas semanas.
