Washington, Estados Unidos, 16 de julio de 2026.- El gobierno estadounidense anunció este jueves una nueva política para restringir visas a extranjeros relacionados con grupos que Washington clasifique como terroristas de extrema izquierda o redes afines. La medida contempla a quienes financien, recluten, inciten o faciliten actos violentos, actividades criminales y sabotaje económico.
El secretario de Estado, Marco Rubio, presentó la disposición durante una reunión internacional sobre violencia política celebrada en Washington. Funcionarios de más de 60 países participaron en el encuentro, donde la administración estadounidense planteó reforzar la cooperación contra organizaciones de alcance transnacional.
Para los residentes de Baja California, acostumbrados a cruzar hacia San Diego por motivos familiares, laborales, comerciales o recreativos, el anuncio no representa una prohibición general ni modifica, por ahora, los requisitos ordinarios para tramitar una visa.
Tampoco impone restricciones por nacionalidad. Sin embargo, los ciudadanos mexicanos están dentro del universo de extranjeros que podrían ser evaluados bajo esta política cuando las autoridades estadounidenses detecten presuntos vínculos con las actividades señaladas.
¿Qué conductas estarán bajo revisión?
El Departamento de Estado informó que podrá aplicar restricciones a integrantes o colaboradores de grupos acusados de apoyar o promover terrorismo, violencia criminal o daños deliberados contra infraestructura y actividades económicas.
La disposición también menciona a quienes proporcionen dinero, reclutamiento, transporte, coordinación o respaldo logístico para acciones violentas. El alcance no se limita a quienes ejecuten directamente un ataque.
Washington sostiene que estas redes utilizan estructuras internacionales para mover recursos, captar participantes y coordinar operaciones dentro de Estados Unidos.
La política se apoya en la sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Esa norma permite declarar inadmisible a un extranjero cuando el secretario de Estado tenga motivos razonables para considerar que su entrada podría generar consecuencias graves para la política exterior estadounidense.
La misma legislación establece que una persona no debe ser excluida únicamente por creencias, declaraciones o asociaciones que serían legales en Estados Unidos. Existe una excepción cuando el propio secretario de Estado determina que la admisión comprometería un interés relevante de política exterior.
Lo que Washington todavía no ha explicado
El comunicado no presenta una lista de países, personas u organizaciones afectadas. Tampoco define con precisión qué características convertirán a una agrupación en una “red alineada” con el terrorismo de extrema izquierda.
La administración tampoco aclaró si la política se aplicará solamente a nuevas solicitudes, si permitirá revocar visas vigentes o si ya existen personas sancionadas. Rubio anticipó que habrá nuevas designaciones de organizaciones, pero no reveló nombres adicionales.
Desde noviembre, Estados Unidos ha designado como organizaciones terroristas extranjeras a cuatro grupos europeos de orientación anarquista o antifascista. Según Reuters, el gobierno no informó si ya emitió restricciones migratorias bajo la nueva política.
Legisladores demócratas han cuestionado la estrategia. Advierten que una definición política demasiado amplia podría alcanzar protestas legales o utilizarse contra opositores. Rubio sostiene, por su parte, que la violencia de extrema izquierda ha sido ignorada dentro de los mecanismos internacionales de contraterrorismo.
Hasta que el Departamento de Estado publique criterios adicionales, la medida no debe interpretarse como una revisión masiva de visas ni como una prohibición contra personas por identificarse con una corriente ideológica. El impacto concreto dependerá de cómo los consulados apliquen la política y de las organizaciones o individuos que Washington identifique formalmente.
