Tijuana, Baja California, 15 de julio de 2026.- La confrontación política entre la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y el exgobernador Jaime Bonilla Valdez escaló este miércoles, luego de que el exmandatario negara haber intervenido en los presuntos acercamientos que la titular del Ejecutivo estatal dijo haber sostenido con supuestos intermediarios de autoridades estadounidenses y rechazara las acusaciones en su contra.

Horas después de que Marina del Pilar afirmara en conferencia de prensa que fue víctima de una “trampa” atribuida a un enviado de Bonilla, el ahora comisionado político nacional del Partido del Trabajo (PT) difundió un posicionamiento en el que calificó esa versión como falsa y sostuvo que no participó en reuniones, gestiones o maniobras relacionadas con las grabaciones difundidas en días recientes.

El exgobernador aseguró que resulta contradictorio que se le señale como responsable de una supuesta operación para favorecer a alguien que, afirmó, lo ha acusado públicamente desde el inicio de la actual administración. A su juicio, no existe lógica en atribuirle un papel para ayudar a evitar posibles consecuencias legales o administrativas derivadas del caso.

Bonilla también cuestionó el cambio de postura de la gobernadora frente a las filtraciones de audios que han circulado en los últimos días. Señaló que, mientras en un primer momento negó los señalamientos, posteriormente aseguró haber sido víctima de un engaño, lo que, dijo, deja dudas sobre la explicación oficial presentada.

En su posicionamiento, el exmandatario fue más allá y pidió que la gobernadora esclarezca diversos aspectos relacionados con los encuentros que, según las grabaciones difundidas, habría sostenido con personas que se presentaban como representantes o intermediarios de agencias estadounidenses. Entre otros puntos, planteó que explique cómo ocurrieron esos contactos y bajo qué circunstancias se desarrollaron.

Asimismo, lanzó nuevos señalamientos contra Marina del Pilar al afirmar que debe aclarar las referencias hechas en los audios respecto a información obtenida en mesas de seguridad. Sin embargo, no presentó pruebas adicionales que respalden esas afirmaciones ni informó sobre la existencia de investigaciones oficiales relacionadas con dichos señalamientos.

En el mismo documento, Bonilla sostuvo que la gobernadora atraviesa un momento de desgaste político y vinculó esa situación con el escenario rumbo a la sucesión gubernamental de Baja California. También mencionó a la diputada Monserrat Caballero como una posible figura impulsada por el Partido del Trabajo para competir por la gubernatura, aunque no ofreció detalles sobre un proceso interno formal.

Finalmente, anunció que analizará con su equipo jurídico las acciones legales que podría emprender para defender su imagen y responder a las declaraciones realizadas por la mandataria estatal.

La confrontación ocurre en medio de una controversia que ha dominado la agenda pública de Baja California tras la difusión de audios relacionados con el retiro de la visa estadounidense de Marina del Pilar. Mientras la gobernadora sostiene que fue víctima de una operación política basada en grabaciones manipuladas, Jaime Bonilla rechaza cualquier participación y exige que sea la propia titular del Ejecutivo quien explique los hechos. Hasta el momento, ninguna autoridad ha informado sobre investigaciones oficiales que confirmen las acusaciones intercambiadas entre ambos actores políticos.

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