Ciudad de México, 18 de febrero de 2026.- El uso de herramientas de inteligencia artificial en la redacción de discursos parlamentarios registró un incremento relativo de entre 60% y 70% en los últimos 18 meses, con un punto de quiebre identificado alrededor de septiembre de 2024, según un estudio presentado en el Senado de la República.

La investigación, elaborada por el doctor Sergio A. Bárcena, profesor-investigador del Tecnológico de Monterrey y fundador de Buró Parlamentario, en colaboración con la Asociación Mexicana de Internet, analizó de forma sistemática la evolución del lenguaje utilizado en tribuna por diputadas y diputados federales.

El análisis partió de un universo inicial de 123 mil 528 intervenciones en el pleno entre septiembre de 2021 y octubre de 2025. Tras depurar piezas protocolarias y discursos breves, el corpus final quedó en 13 mil 92 intervenciones que suman más de 6.8 millones de palabras, lo que permitió construir una base estadísticamente comparable en el tiempo.

Cómo se identificó la “huella” de IA

El estudio empleó dos métodos complementarios. El primero evaluó la predictibilidad lingüística del discurso mediante indicadores como perplejidad y entropía, con el objetivo de medir qué tan anticipable y regular es el lenguaje empleado.

El segundo método identificó patrones retóricos repetibles y estructuras argumentativas que suelen funcionar como plantillas discursivas, entre ellas construcciones del tipo “no solo… sino también” o enumeraciones secuenciales como “primero, segundo, tercero”. Estas formulaciones fueron contrastadas con un corpus artificial generado bajo parámetros estandarizados para detectar coincidencias estructurales.

Los modelos estadísticos aplicados permitieron ubicar un cambio sostenido en el estilo lingüístico a partir del segundo semestre de 2024, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.

Un fenómeno transversal

Los resultados muestran que la presencia de patrones compatibles con redacción asistida por IA no se concentra en una sola fuerza política. Aunque existen diferencias en intensidad entre grupos parlamentarios, el fenómeno se presenta de manera transversal en todo el espectro partidista.

El análisis también identificó variaciones asociadas al perfil de los legisladores. Las tasas más altas de uso se concentran en representantes con niveles educativos medio y técnico, mientras que tienden a descender entre quienes cuentan con estudios de posgrado. En términos generacionales, la proporción de patrones compatibles con IA es mayor entre legisladores jóvenes y disminuye conforme aumenta la edad.

El investigador precisó que los hallazgos no implican que los discursos sean redactados íntegramente por sistemas automatizados. Más bien, evidencian un aumento medible en el uso de herramientas generativas como apoyo para estructurar argumentos, optimizar mensajes y reducir tiempos de preparación discursiva.

Propuesta de reglas claras

El estudio incluye un decálogo orientado a establecer criterios de gobernanza para el uso de inteligencia artificial en los congresos mexicanos. Entre los principios propuestos se encuentran la responsabilidad humana indelegable, el registro obligatorio del uso de IA en la producción legislativa y el etiquetado institucional de documentos elaborados con apoyo tecnológico.

La presentación se realizó durante la toma de protesta del Consejo Directivo 2026 de la Asociación Mexicana de Internet, en un contexto donde la discusión pública comienza a trasladarse de la adopción tecnológica hacia la regulación, la transparencia y la rendición de cuentas en el ámbito legislativo.

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