Tijuana, Baja California, 11 de agosto de 2026.- Un total de 400 personas vinculadas con centros de atención, organizaciones y servicios de salud concluyó el primer Seminario de Adicciones y Salud Mental realizado en Tijuana, una capacitación enfocada en fortalecer las herramientas de quienes trabajan directamente con población que enfrenta estas problemáticas.
Los participantes recibieron este martes sus constancias tras concluir el programa, desarrollado con la participación del Ayuntamiento de Tijuana, el Hospital de Salud Mental de Tijuana y organizaciones especializadas.
Más allá de la entrega de reconocimientos, el alcance de la capacitación está en las comunidades donde trabajan los egresados. De acuerdo con información presentada durante la ceremonia de clausura, los participantes pertenecen a grupos, centros para el tratamiento de adicciones, instituciones de salud y distintas organizaciones.
El presidente municipal de Tijuana, Abdiel Gutiérrez Coronado, estimó que las personas capacitadas tienen contacto, en conjunto, con una población superior a las 20 mil personas.
La cifra corresponde a una estimación presentada durante el evento y no significa que 20 mil pacientes hayan recibido atención como resultado directo del seminario.
El director general del Hospital de Salud Mental de Tijuana A.C., José Francisco Bustamante Barragán, señaló que la atención de estos problemas requiere combinar prevención, capacitación y coordinación entre los diferentes sectores involucrados.
Uno de los objetivos del seminario fue precisamente reforzar conocimientos entre quienes ya tienen contacto con personas que enfrentan adicciones o problemas relacionados con la salud mental.
Pedro Uriarte Molina, presidente del Consejo Interdisciplinario de Salud Mental y Adicciones (CISAMA) A.C., también planteó durante el encuentro la necesidad de evitar la estigmatización de quienes atraviesan circunstancias adversas relacionadas con estas problemáticas.
Durante la ceremonia se entregaron de manera simbólica ocho constancias en representación de los 400 participantes y se presentaron los resultados del proceso de capacitación.
La conclusión de esta primera generación abre ahora una segunda parte relevante: determinar cómo los conocimientos adquiridos se aplican en los centros y organizaciones donde trabajan los participantes y qué impacto pueden tener en la prevención, detección y atención de casos en Tijuana.
