Washington, 9 de abril de 2026.- El gobierno de Estados Unidos analiza implementar un sistema de registro automático para que los hombres jóvenes sean inscritos como elegibles para el servicio militar al cumplir 18 años, una medida que modificaría un esquema vigente durante décadas basado en la autoinscripción.
La propuesta, impulsada por el Sistema de Servicio Selectivo (SSS), plantea eliminar la obligación individual de registrarse dentro de los 30 días posteriores a la mayoría de edad. En su lugar, el gobierno integraría bases de datos federales para incorporar automáticamente a los ciudadanos en el padrón de elegibles.
De concretarse, el cambio trasladaría la responsabilidad del registro desde los individuos hacia el Estado, bajo el argumento de simplificar el proceso y reducir costos operativos. Autoridades estiman que el gobierno gasta millones de dólares cada año en campañas informativas y recordatorios para asegurar el cumplimiento de esta obligación legal.
Actualmente, los hombres en Estados Unidos entre 18 y 25 años están obligados por ley a registrarse en el sistema. El incumplimiento, aunque rara vez sancionado con prisión, puede derivar en consecuencias administrativas como la pérdida de acceso a ayudas financieras federales para estudios, empleos gubernamentales o incluso procesos de naturalización en el caso de no ciudadanos.
La iniciativa fue presentada el pasado 30 de marzo ante la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios y forma parte de una disposición incluida en la Ley de Autorización de la Defensa Nacional aprobada por el Congreso en diciembre. La legislación financia al ejército estadounidense y sus operaciones globales.
La representante demócrata Chrissy Houlahan, promotora de la medida, ha señalado que el registro automático permitiría reasignar recursos destinados actualmente a campañas de concientización. Según explicó, estos fondos podrían dirigirse a mejorar la preparación y capacidad de movilización de las fuerzas armadas.
El debate se produce en un contexto donde el nivel de cumplimiento ha mostrado una tendencia a la baja. Datos oficiales indican que en 2024 solo el 81 % de los hombres elegibles completaron su registro, una cifra inferior a años anteriores.
Aunque la inscripción en el sistema no implica un reclutamiento inmediato, el tema ha reactivado inquietudes sobre la posibilidad de que Estados Unidos recurra nuevamente al servicio militar obligatorio en caso de un conflicto de gran escala.
El último reclutamiento forzoso en el país ocurrió en 1973, en el cierre de la Guerra de Vietnam, un periodo marcado por una fuerte oposición social. Durante ese conflicto, cerca de 1.8 millones de estadounidenses fueron reclutados, lo que posteriormente llevó a la transición hacia un ejército completamente voluntario.
El sistema de registro fue restablecido en 1980 durante la administración de Jimmy Carter, en un contexto de tensiones geopolíticas con la Unión Soviética.
En la actualidad, gran parte de los estados ya cuentan con mecanismos parciales de inscripción automática, especialmente al tramitar licencias de conducir. Sin embargo, la nueva propuesta busca unificar el proceso a nivel federal mediante el uso de bases de datos gubernamentales.
El planteamiento también ha generado reacciones en sectores que advierten sobre un posible cambio en la política militar estadounidense. Algunas preocupaciones se han intensificado ante escenarios internacionales de tensión, particularmente en Medio Oriente.
La Casa Blanca ha respondido a estos señalamientos asegurando que no existe un plan activo para reinstaurar el reclutamiento obligatorio. La secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, indicó recientemente que todas las opciones se mantienen abiertas como parte de la política de seguridad nacional, aunque subrayó que no hay decisiones en curso en ese sentido.
El proceso regulatorio aún se encuentra en fase de revisión. Para entrar en vigor, la norma deberá ser aprobada formalmente por las instancias correspondientes, lo que abre un periodo de análisis y posibles ajustes antes de su implementación.
