Tijuana, Baja California, miércoles 25 de marzo de 2026.- Del oleaje aparentemente tranquilo a corrientes invisibles bajo la superficie, el mar en Playas de Tijuana puede representar un riesgo incluso en condiciones que parecen seguras.
Uno de los principales peligros son las corrientes de retorno, flujos de agua que se mueven desde la orilla hacia mar adentro con fuerza. Estas corrientes pueden arrastrar a personas sin que se percaten de lo que está ocurriendo.
A simple vista, el mar puede lucir estable. Sin embargo, las corrientes no siempre generan olas grandes ni señales evidentes, lo que dificulta su identificación para quienes no están familiarizados con ellas.
Cuando una persona es atrapada por una corriente de retorno, el instinto suele ser nadar contra ella hacia la orilla. Esto puede provocar agotamiento en pocos minutos.
Especialistas recomiendan mantener la calma y nadar en paralelo a la playa hasta salir de la corriente, para posteriormente regresar a la orilla.
La afluencia de visitantes durante días cálidos incrementa el riesgo. Más personas ingresan al agua sin conocer las condiciones del mar o sin atender las indicaciones de seguridad.
El trabajo de salvavidas es clave para prevenir tragedias. Su presencia permite identificar zonas de riesgo y actuar rápidamente en caso de emergencia.
Las banderas de señalización, muchas veces ignoradas, indican el nivel de peligro en el área. Respetarlas puede marcar la diferencia entre una experiencia segura y una situación de riesgo.
Aunque el mar forma parte de la identidad de la ciudad, también requiere precaución. Conocer sus dinámicas es fundamental para disfrutarlo sin poner en peligro la vida.
