Tijuana, Baja California, 22 de septiembre de 2026.- Google recibió una multa de 403 millones de euros, aproximadamente 463 millones de dólares, después de que la Comisión de Protección de Datos de Irlanda concluyera que la compañía incumplió distintas obligaciones europeas de privacidad relacionadas con el tratamiento de información de ubicación.

Pero hay una distinción importante: la investigación no evaluó necesariamente la manera en que Google funciona actualmente. El expediente se concentró en prácticas realizadas entre el 25 de mayo de 2018 y el 4 de febrero de 2020.

La resolución resulta relevante más allá de Europa porque involucra tres funciones conocidas por millones de usuarios: Actividad web y en aplicacionesHistorial de ubicaciones —actualmente integrado en funciones como Rutas o Timeline— y Precisión de la ubicación de Android.

Eso no significa, sin embargo, que la autoridad irlandesa haya determinado una infracción en México. La decisión se realizó bajo el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, conocido como GDPR.

¿Qué encontró realmente el regulador?

La Comisión de Protección de Datos de Irlanda inició la investigación en febrero de 2020 después de recibir quejas de organizaciones europeas de defensa de consumidores.

Según su decisión publicada este 21 de septiembre, Google incumplió obligaciones relacionadas con la legalidad y equidad del procesamiento de datos de ubicación realizado mediante Actividad web y en aplicaciones e Historial de ubicaciones.

También detectó problemas de transparencia en las tres funciones analizadas, deficiencias para demostrar el cumplimiento de las obligaciones legales relacionadas con la función Precisión de la ubicación y problemas con el tiempo durante el cual se conservaron determinados datos generados por Actividad web y en aplicaciones e Historial de ubicaciones.

La autoridad consideró especialmente relevante que los usuarios podían no comprender completamente que determinada información sobre su ubicación podía utilizarse, entre otras cosas, para inferir intereses o influir en la publicidad que recibían.

Además de la sanción económica, el regulador ordenó a Google poner los tratamientos cuestionados en cumplimiento con el GDPR en un plazo de seis meses.

El dato importante: no todas estas funciones hacen lo mismo

Uno de los problemas al hablar de “rastreo de Google” es que bajo ese término suelen mezclarse configuraciones distintas.

Actividad web y en aplicaciones puede almacenar búsquedas y otras acciones realizadas en productos de Google. Dependiendo de las opciones habilitadas, esa información puede incluir datos asociados con la ubicación.

Historial de ubicaciones, que Google ha ido transformando hacia su sistema de Rutas o Timeline, sirve para registrar lugares visitados y recorridos asociados con dispositivos en los que el usuario inició sesión.

Precisión de la ubicación, en cambio, es una función del sistema Android. No depende necesariamente de que una persona tenga una Cuenta de Google. Utiliza señales como GPS, Wi-Fi, redes móviles y sensores del dispositivo para mejorar la estimación de la posición del teléfono.

Por eso apagar una de estas funciones no equivale necesariamente a desactivar todas las demás.

Google dice que las prácticas ya cambiaron

Google respondió que la investigación se refiere a políticas históricas que posteriormente fueron modificadas.

La compañía afirmó que desde 2019 ha cambiado considerablemente la forma en que administra los datos de ubicación y señaló como ejemplos la posibilidad de borrar automáticamente información, almacenar determinados datos de Timeline directamente en el dispositivo y administrar cómo se utiliza la ubicación para publicidad.

Google también aseguró que actualmente almacena una zona general estimada en lugar de la posición precisa del dispositivo cuando una persona realiza determinadas búsquedas.

Esto no invalida la sanción: simplemente significa que la configuración disponible en un teléfono en 2026 no debe describirse como si fuera idéntica a la investigada entre 2018 y 2020.

Y existe otra complicación para quien intente revisar sus opciones hoy: Google está modificando gradualmente sus controles de historial para servicios como Search, Maps, Shopping, Vuelos, Hoteles, Traductor y Noticias, por lo que algunos nombres o menús pueden variar dependiendo de la cuenta.

Qué puedes revisar hoy en tu cuenta de Google

No es necesario esperar a una investigación regulatoria para revisar qué información estás permitiendo almacenar.

En Android, Google indica actualmente esta ruta general:

  1. Abre Configuración en el teléfono y entra a Administrar tu Cuenta de Google.
  2. Selecciona Datos y privacidad.
  3. Busca Configuración del historial.
  4. Revisa las opciones relacionadas con Actividad web y en aplicaciones, servicios de búsqueda y Rutas/Timeline.
  5. En Mi actividad puedes consultar y eliminar información almacenada. Google también ofrece opciones de eliminación automática para determinados tipos de actividad.

Conviene leer cada opción antes de apagarla. Desactivar determinados historiales puede reducir la personalización de búsquedas, recomendaciones, rutas anteriores u otras funciones que algunas personas consideran útiles.

También existe un segundo control dentro de Android

La precisión de ubicación no se administra exactamente desde el mismo lugar que el historial de la Cuenta de Google.

En Android 12 o posterior, Google establece actualmente la siguiente ruta:

Ajustes > Ubicación > Servicios de ubicación > Precisión de la ubicación > Mejorar la precisión de la ubicación.

Desde ahí puede activarse o desactivarse.

Cuando está habilitada, Android puede combinar GPS, Wi-Fi, redes celulares y sensores del dispositivo para calcular una ubicación más exacta. Google explica que también recopila periódicamente determinados datos asociados con señales inalámbricas para mantener su base colectiva de localización.

Si se desactiva, el dispositivo utiliza principalmente GPS y sensores internos para determinar la posición. Google advierte que esto puede afectar aplicaciones como Maps o sistemas para encontrar dispositivos perdidos.

Además, desde Android 12 es posible permitir a una aplicación solamente una ubicación aproximada, incluso si la precisión general del dispositivo permanece habilitada. Ese permiso por aplicación es independiente del ajuste general de precisión.

¿Entonces Google sabe dónde estás aunque apagues el historial?

No puede responderse correctamente con un simple sí o no.

Un teléfono puede generar o utilizar información relacionada con ubicación por varias vías diferentes: GPS, dirección IP, redes Wi-Fi, antenas celulares, permisos concedidos individualmente a aplicaciones y servicios del propio sistema.

Por eso desactivar Rutas o Timeline no equivale a apagar la ubicación del teléfono, del mismo modo que desactivar la precisión de ubicación no necesariamente elimina información que anteriormente quedó guardada en una Cuenta de Google.

La revisión más completa consiste en observar por separado los controles de la cuenta, los permisos de aplicaciones y los servicios de ubicación de Android.

¿Qué significa la multa para usuarios en México?

La resolución irlandesa no establece automáticamente que Google haya infringido las leyes mexicanas ni determina responsabilidad jurídica respecto de usuarios mexicanos.

Lo que sí aporta es una advertencia útil sobre la naturaleza de los datos de ubicación.

La propia autoridad irlandesa señala que esa información puede revelar una cantidad considerable de datos sobre una persona, incluidos lugares que visita, desplazamientos cotidianos y otros elementos capaces de revelar aspectos privados de su vida.

El caso también muestra por qué términos aparentemente sencillos como “historial”, “actividad” o “precisión” merecen atención: pueden describir tratamientos de datos diferentes y funcionar simultáneamente.

La multa mira al pasado; tus controles están en el presente

La investigación europea tardó alrededor de seis años en concluir.

Mientras tanto, Google cambió varias de las herramientas que estaban bajo investigación y continúa modificando algunos de sus controles de actividad.

Por eso, la consecuencia práctica para el usuario no consiste en asumir que Google funciona hoy exactamente como en 2018.

Consiste en algo más sencillo: entrar a la configuración y decidir conscientemente qué información quiere guardar, durante cuánto tiempo y qué aplicaciones realmente necesitan conocer su ubicación precisa.

Una revisión de unos minutos puede decir mucho más sobre la privacidad actual de un teléfono que dejar activadas durante años configuraciones elegidas cuando se estrenó el dispositivo.

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