CIUDAD DE MÉXICO, 21 de septiembre de 2026.- México comenzó a poner sobre la mesa un problema que todavía parece lejano, pero que podría afectar prácticamente todo lo que hoy depende de cifrado: desde información confidencial y certificados digitales hasta firmas electrónicas y comunicaciones.
La Asociación Mexicana de Internet A.C. (AIMX) instaló el Consejo Consultivo Quantum Safe México, integrado como un espacio de especialistas técnicos y normativos cuya misión será estudiar cómo preparar al país ante los cambios que podría provocar el desarrollo del cómputo cuántico en la seguridad digital.
La iniciativa pretende generar criterios, buenas prácticas y recomendaciones que puedan servir a autoridades, reguladores, empresas, universidades y sectores estratégicos.
¿Qué significa estar preparado para la computación cuántica?
El concepto Quantum Safe engloba la preparación de instituciones y empresas para mantener protegidos sus sistemas conforme evolucionen las capacidades de cómputo.
No se trata únicamente de computadoras más rápidas.
Una parte importante de la infraestructura digital actual depende de mecanismos criptográficos utilizados para proteger datos, identidades digitales, certificados, firmas electrónicas, comunicaciones y servicios en línea.
El riesgo que se analiza es que futuras computadoras cuánticas suficientemente avanzadas puedan obligar a sustituir o reforzar algunos de esos mecanismos.
Pero la AIMX hace una precisión importante: esto no significa que actualmente existan computadoras cuánticas capaces de comprometer de manera generalizada los sistemas de protección utilizados hoy.
La organización sostiene que la preparación debe comenzar antes porque numerosos sistemas tecnológicos tienen ciclos de actualización prolongados y porque los datos cifrados actualmente pueden conservar valor durante muchos años.
El problema no empieza cuando llegue la computadora cuántica
Ese es precisamente uno de los puntos más relevantes de la iniciativa.
Migrar infraestructura criptográfica no consiste simplemente en instalar una actualización cuando aparezca una nueva tecnología.
Organizaciones públicas y privadas pueden depender de múltiples proveedores, certificados, aplicaciones, bases de datos y sistemas heredados. Identificar esas dependencias y planear una transición ordenada puede requerir años.
Por eso, el Consejo combinará una perspectiva técnica —orientada a identificar riesgos, dependencias y capacidades necesarias— con otra normativa, que buscará convertir ese conocimiento en elementos útiles para políticas públicas y preparación de sectores estratégicos.
Erick Stephens, director del Consejo Consultivo Quantum Safe México, explicó que la conversación no debe limitarse a tecnología.
El objetivo, señaló, también involucra confianza digital, continuidad operativa y protección de servicios críticos, con una transición ordenada que evite generar alarma o impulsar cambios indiscriminados.
Una carrera que se debe preparar antes de necesitarla
La lógica detrás del proyecto es preventiva: comenzar temprano podría reducir riesgos, costos y decisiones de emergencia.
De acuerdo con la AIMX, la transición hacia mecanismos de protección capaces de enfrentar nuevas capacidades tecnológicas ya forma parte de las agendas de seguridad digital, infraestructura crítica y modernización tecnológica en distintos países.
Lina Rodríguez, presidenta de la Asociación Mexicana de Internet, planteó que abrir públicamente la discusión busca fomentar una cultura de prevención y preparar al ecosistema digital mexicano con una visión de largo plazo.
El consejo funcionará bajo principios de neutralidad, confidencialidad, transparencia y ausencia de promoción comercial, según el comunicado.
¿Qué podría cambiar para los usuarios?
Por ahora, nada de manera inmediata.
La creación de Quantum Safe México no implica que los usuarios deban cambiar contraseñas, abandonar servicios digitales o realizar alguna acción especial.
La discusión ocurre varios niveles atrás: instituciones, empresas, proveedores tecnológicos y autoridades necesitan comenzar a identificar qué sistemas dependen de tecnologías criptográficas que eventualmente podrían requerir una transición.
Lo verdaderamente importante será lo que ocurra después de la instalación del consejo: qué recomendaciones produce, qué sectores comienzan a evaluar su infraestructura y si México transforma esta conversación en una estrategia concreta de seguridad digital.
La AIMX sostiene que prepararse con anticipación permitirá fortalecer la resiliencia de los servicios digitales del país frente a una transformación tecnológica con implicaciones de largo plazo.
