La fortuna de Elon Musk volvió a sufrir un fuerte golpe por la caída de las acciones de Tesla, la empresa que sigue siendo una de las principales fuentes de su riqueza. El ajuste ocurre después de una semana complicada para la automotriz, marcada por resultados financieros débiles y dudas de inversionistas sobre el avance real de sus proyectos de inteligencia artificial, robotaxis y robots humanoides.
De acuerdo con reportes financieros, Tesla llegó a caer cerca de 15% tras una llamada de resultados que dejó preocupación en Wall Street. La reacción del mercado se concentró en dos puntos: menores expectativas sobre el negocio automotriz y falta de señales claras sobre cuándo sus apuestas tecnológicas empezarán a generar ingresos relevantes. Investor’s Business Daily reportó que el desplome ocurrió después de que inversionistas percibieran más lejanos los proyectos de robotaxis y Optimus.
El retroceso pega directamente en el patrimonio de Musk porque gran parte de su riqueza está ligada al valor de Tesla y otras compañías privadas como SpaceX. Cuando las acciones de Tesla bajan, su fortuna estimada también se reduce, aunque no se trate de dinero en efectivo perdido, sino de una caída en el valor de sus participaciones.
Tesla cotizaba este lunes alrededor de los 309 dólares por acción, con una capitalización cercana a 1.09 billones de dólares. La acción acumula presión durante 2026 y, según Barron’s, llegó a borrar avances de un año y a caer cerca de 30% en lo que va del año.
La caída también refleja un cambio de humor entre inversionistas. Durante meses, Tesla fue valorada no solo como fabricante de autos eléctricos, sino como una empresa de inteligencia artificial y automatización. Sin embargo, cuando las promesas de robotaxis, conducción autónoma y robots tardan más en materializarse, el mercado suele castigar con fuerza.
Aun así, algunos inversionistas mantienen confianza en la empresa. ARK Invest, de Cathie Wood, compró más acciones de Tesla tras el desplome, una señal de que ciertos fondos ven la baja como una oportunidad de largo plazo y no como el fin de la apuesta tecnológica de Musk.
