Los Ángeles, California, 6 de octubre de 2026.- Durante décadas, los Emmy representaron una de las grandes noches de la televisión estadounidense. A partir de 2027 seguirán premiando a lo mejor de la televisión, pero ya no necesitarán de la televisión tradicional para hacerlo.
La Television Academy anunció un acuerdo de seis años que convertirá a Prime Video en el hogar global exclusivo de los Emmy, terminando con el histórico modelo mediante el cual ABC, CBS, Fox y NBC se alternaban la transmisión de la ceremonia en Estados Unidos.
El cambio puede parecer simplemente otro contrato millonario dentro de Hollywood, pero representa algo bastante más profundo: los premios creados para celebrar a la televisión están abandonando precisamente el sistema de distribución que ayudó a convertirlos en un fenómeno cultural.
Los Emmy ya no necesitan una cadena de televisión
La transición comenzará con la ceremonia de septiembre de 2027.
Prime Video transmitirá el evento en vivo a escala global y, en un detalle particularmente importante, Amazon y la Television Academy aseguran que no será necesario contar con una suscripción de Prime para poder verlo. La ceremonia estará disponible gratuitamente en más de 240 países y territorios.
Eso convierte al acuerdo en algo distinto a colocar simplemente los Emmy detrás de otra plataforma de pago.
Amazon obtiene uno de los eventos históricos más importantes de la industria audiovisual mientras la Academia consigue distribución mundial desde un solo lugar.
Hasta ahora, los derechos estadounidenses dependían del llamado “Wheel Deal”, mediante el cual las grandes cadenas abiertas se turnaban la transmisión. Ese sistema desaparece con el nuevo acuerdo.
Para el espectador, probablemente será una transición casi natural.
Para la industria, es una señal enorme.
La televisión ya cambió; sus premios finalmente también
Durante años, Netflix, HBO Max, Apple TV+, Prime Video y otras plataformas transformaron las categorías de los propios Emmy.
Las series producidas para streaming dejaron de ser las recién llegadas y comenzaron a competir —y ganar— frente a las producciones de las grandes cadenas.
Ahora esa transformación llegó también al lugar donde se entrega el premio.
La ironía resulta difícil de ignorar: el streaming conquistó primero los programas nominados a los Emmy y ahora también conquistó la transmisión de los Emmy.
Prime Video, además, obtiene algo especialmente valioso en la actual guerra por la atención: un evento en vivo.
Las transmisiones deportivas, conciertos, premiaciones y grandes acontecimientos siguen siendo capaces de reunir simultáneamente a millones de espectadores, algo cada vez más difícil en un ecosistema donde las audiencias consumen contenido cuando quieren y desde múltiples dispositivos.
Por eso los eventos en directo se han convertido en una de las últimas grandes fronteras del streaming.
Los Oscar ya señalaron el camino
Los Emmy tampoco están solos.
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas anunció previamente que los Oscar pasarán a YouTube a partir de 2029, mediante un acuerdo de derechos globales que llegará hasta 2033.
La ceremonia también podrá verse gratuitamente a escala internacional.
Dos de las instituciones más reconocibles del entretenimiento estadounidense habrán tomado entonces caminos similares: abandonar su dependencia histórica de las cadenas tradicionales para buscar distribución mundial mediante plataformas digitales.
No significa necesariamente la muerte inmediata de la televisión lineal.
Sí significa que uno de sus últimos grandes privilegios —ser la casa natural de los acontecimientos culturales transmitidos en vivo— está dejando de ser exclusivo.
El símbolo es más grande que el contrato
Los Emmy nacieron en 1949 y su ceremonia comenzó a transmitirse nacionalmente por televisión estadounidense durante la década siguiente.
En 2027 comenzará otra etapa.
Ya no habrá una cadena distinta encargándose de la gala cada año. Habrá una plataforma tecnológica con alcance global, distribución digital y la posibilidad de convertir los Emmy en contenido durante todo el año.
Ese probablemente sea el verdadero significado del acuerdo.
Durante décadas, ganar un Emmy significaba haber triunfado en televisión.
Ahora, para ver quién gana uno, la televisión tradicional dejará de ser necesaria.
