Ciudad de México, 9 de julio de 2025 — El gobierno de Estados Unidos ordenó este miércoles el cierre total de su frontera sur al comercio de ganado vivo procedente de México, luego de confirmarse un nuevo brote de gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS, por sus siglas en inglés) en el estado de Veracruz.

La decisión fue anunciada por la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, y entró en vigor de inmediato en los cinco principales puntos de cruce ganadero: Del Río y Laredo, en Texas; Douglas, en Arizona; y Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México. El cierre prohíbe temporalmente el ingreso de vacas, caballos y bisontes, como medida preventiva para proteger al hato ganadero estadounidense de esta plaga considerada altamente destructiva, ya que ataca tejidos vivos en animales de sangre caliente.

De acuerdo con el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), la más reciente detección del parásito ocurrió el 7 de julio en Veracruz, a 370 millas de la frontera, lo que encendió las alarmas del sistema de vigilancia sanitaria binacional. Las autoridades estadounidenses informaron que la reapertura de los puertos dependerá del avance que logren las autoridades mexicanas para contener el brote y evitar su propagación hacia el norte.

Hasta el momento, el gobierno de México no ha emitido una postura oficial sobre el cierre fronterizo, pero días antes del anuncio, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) informó el inicio del reacondicionamiento de una planta para producir moscas estériles en Chiapas. Esta estrategia forma parte de la técnica del insecto estéril (TIE), un método biológico utilizado desde hace décadas para controlar y erradicar la plaga. La nueva planta tendrá capacidad para generar más de 100 millones de moscas estériles por semana, que serán liberadas en zonas afectadas para cortar el ciclo reproductivo del gusano barrenador.

El gusano barrenador ya había sido detectado previamente en Oaxaca durante los meses de abril y mayo, y desde 2023 ha reaparecido en distintas regiones del sur del país. Esta plaga, que había sido erradicada formalmente en México desde 2003, representa una amenaza para la industria ganadera nacional, especialmente en estados exportadores como Chihuahua, donde la suspensión de embarques hacia EE.UU. ha generado pérdidas estimadas de hasta 30 millones de dólares semanales.

El gobierno estadounidense reiteró que continuará con el monitoreo intensivo en los estados fronterizos para evitar que el parásito cruce a territorio nacional, y reiteró que no se reactivará el comercio ganadero hasta que haya evidencia científica del control total del brote en México.

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