Ciudad de México / San Salvador, 9 de julio de 2025 – La reciente intercepción de una avioneta con 427 kilogramos de cocaína en Tecomán, Colima, ha generado un desencuentro entre los gobiernos de México y El Salvador, luego de que el secretario de Seguridad mexicana, Omar García Harfuch, señalara que la aeronave habría partido desde territorio salvadoreño.
En respuesta directa, el presidente Nayib Bukele calificó de “falsa” la afirmación y exigió una rectificación pública. Según el mandatario, la traza de vuelo fue detectada por Costa Rica el 3 de julio a la 1:00 p.m., cuando un radar registró actividad sospechosa al noroeste del país. La alerta fue activada por la red regional APAN, especializada en seguridad aérea centroamericana.
De acuerdo con el reporte oficial salvadoreño, la ruta del avión nunca cruzó su espacio aéreo. “Nuestros radares no registraron ningún contacto aéreo”, señaló Bukele, quien también afirmó que la trayectoria confirmada por autoridades estadounidenses del JIATFS en Key West indicaba que la aeronave sobrevoló únicamente el océano Pacífico, sin ingresar a El Salvador.
García Harfuch, por su parte, explicó que la traza de interés fue detectada a 200 kilómetros al sur de San Salvador, lo que llevó a desplegar aeronaves militares desde diversas bases para interceptar el posible punto de aterrizaje. La avioneta finalmente descendió en una pista clandestina en Tecomán, donde fueron detenidos tres individuos de nacionalidad mexicana: Leonardo Parra Pérez (piloto), José Jalavera Ceballos (copiloto) y Felipe Villa Gutiérrez.
Aunque ambos gobiernos coincidieron en la identidad y nacionalidad de los detenidos, el presidente Bukele subrayó que la aeronave no era salvadoreña ni contaba con tripulación de su país. “No existe ni el más mínimo indicio de que haya partido de El Salvador”, aseguró.
Finalmente, Bukele advirtió que su administración no permitirá que se intente vincular a su nación con operaciones de narcotráfico y reiteró que El Salvador no encubre ni tolera actividades delictivas.
