Teuchitlán, Jalisco, 9 de julio de 2025.- Diez hombres fueron condenados a 141 años y tres meses de prisión por delitos de desaparición forzada y homicidio calificado, tras su detención en el Rancho Izaguirre, ubicado en la comunidad La Estanzuela, municipio de Teuchitlán. Además de la sentencia, el tribunal impuso una reparación del daño por 1.3 millones de pesos para cada una de las víctimas indirectas.
La resolución fue emitida por el Tribunal Colegiado del Poder Judicial de Jalisco, tras concluir un juicio oral iniciado en abril de este año. La Fiscalía estatal presentó 18 testimonios, evidencia forense, registros balísticos y documentos que probaron la responsabilidad de los implicados. Los condenados, identificados como Lennin “N”, David “N”, Gustavo “N”, Christopher “N”, Juan “N”, Óscar “N”, Erick “N”, Luis “N”, Ricardo “N” y Armando “N”, fueron capturados en septiembre de 2024 tras un enfrentamiento con elementos de la Guardia Nacional.
Descubrimiento del centro de desaparición
El 18 de septiembre de 2024, personal federal acudió al rancho tras recibir un reporte de detonaciones. Durante el operativo, localizaron a dos personas privadas de la libertad y el cuerpo sin vida de una tercera víctima con lesiones contundentes en el cráneo. A partir de esta intervención, se iniciaron cinco carpetas de investigación adicionales por otros casos vinculados a reclutamiento forzado a través de ofertas laborales falsas.
Intervención ciudadana y nuevas evidencias
El 5 de marzo de 2025, integrantes del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ingresaron al sitio —ya sin resguardo oficial— y localizaron más de 1 300 objetos personales, junto con restos óseos que apuntan al uso sistemático del lugar como centro de desaparición forzada. Los hallazgos derivaron en una investigación interna por parte de la Fiscalía Anticorrupción, tras confirmarse presuntas omisiones institucionales en el aseguramiento del inmueble.
Red criminal y funcionarios involucrados
Además de los diez condenados, el caso ha derivado en la detención de cinco personas más, entre ellos tres policías municipales del municipio de Tala, acusados de colaborar con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para entregar víctimas. También fue detenido un presunto reclutador que ofrecía empleos falsos y José Gregorio “N”, alias “El Lastra”, señalado como operador logístico del grupo delictivo.
Uno de los elementos más relevantes del caso fue la aprehensión del exalcalde de Teuchitlán, José Ascensión Murguía, acusado de recibir pagos mensuales a cambio de permitir la operación del rancho en su demarcación, así como de facilitar protección institucional al grupo criminal.
Una condena sin precedentes en el estado
La pena impuesta, de 141 años y tres meses de cárcel, se considera una de las más altas en la historia reciente del estado para casos de desaparición y homicidio vinculados al crimen organizado. Expertos en derecho penal señalaron que el fallo sienta un precedente judicial en Jalisco, entidad con uno de los índices más elevados de desapariciones a nivel nacional.
