Tijuana, Baja California, 3 de julio de 2026.- La corrida de toros programada para este domingo 5 de julio en el Nuevo Toreo de Tijuana fue cancelada por la empresa organizadora, que informó haber tomado la decisión “por responsabilidad institucional y prudencia”, luego de las manifestaciones públicas emitidas por autoridades del XXV Ayuntamiento y del creciente debate ciudadano en torno a la tauromaquia.
Mediante un comunicado oficial, la empresa titular del Nuevo Toreo señaló que no llevará a cabo el espectáculo anunciado para esa fecha, aunque sostuvo que cuenta con un expediente administrativo integrado con la documentación expedida por las autoridades competentes y aseguró que permanecerá disponible para cualquier revisión o aclaración que resulte necesaria.
La empresa también reiteró su disposición para colaborar con las autoridades municipales y agradeció el respaldo de la afición taurina, al tiempo que afirmó que continuará trabajando para que la tauromaquia “tenga el lugar que le corresponde” en la ciudad.
La cancelación ocurre después de que el alcalde de Tijuana, Abdiel Gutiérrez, expresara públicamente la postura de su administración en favor de la protección y el bienestar animal. A través de un mensaje difundido en redes sociales, el presidente municipal afirmó que el gobierno local no permitirá actos o eventos que impliquen violencia, maltrato o tortura contra seres sintientes y reiteró que las políticas públicas deben privilegiar el respeto hacia los animales dentro del marco legal.
Las declaraciones del alcalde generaron una intensa conversación entre ciudadanos, organizaciones defensoras de los animales y seguidores de la fiesta brava. En redes sociales se multiplicaron los mensajes de apoyo a una eventual prohibición de las corridas, mientras otros usuarios cuestionaron que una autoridad municipal adopte una postura basada en convicciones personales cuando la tauromaquia continúa siendo una actividad permitida por la legislación vigente.
Entre los comentarios publicados predominan quienes consideran que la suspensión representa un avance en materia de bienestar animal y quienes piden que el debate se extienda al ámbito estatal para impulsar cambios legales. También hubo voces que defendieron la tradición taurina, argumentando que se trata de una actividad cultural y económica que debe respetarse mientras permanezca dentro del marco jurídico.
Otros ciudadanos señalaron que corresponde a las autoridades garantizar la aplicación imparcial de la ley y no restringir actividades autorizadas por razones ideológicas, mientras algunos aficionados recordaron que el sector taurino también forma parte de la comunidad y participa activamente en la vida económica y social de la región.
Más allá de la cancelación del evento, el caso vuelve a colocar sobre la mesa un debate que desde hace años divide opiniones en Baja California y en distintas entidades del país: el equilibrio entre la protección del bienestar animal, las tradiciones culturales, la libertad de elección y las atribuciones de las autoridades para regular este tipo de espectáculos.
Para la ciudadanía, el desenlace de este episodio podría marcar un precedente sobre la forma en que futuros eventos de esta naturaleza serán evaluados por las autoridades municipales y sobre la posibilidad de que el tema evolucione hacia reformas legales en el ámbito estatal. Mientras tanto, la corrida anunciada para este fin de semana quedó oficialmente suspendida y el debate continúa abierto tanto en las instituciones como entre la sociedad tijuanense.
