Tijuana, Baja California, 15 de julio de 2026.- Morena en Baja California respaldó este miércoles a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda tras la difusión de grabaciones sobre sus contactos con supuestos intermediarios estadounidenses, un caso que ha elevado la confrontación política en el estado y generado cuestionamientos sobre el contexto y alcance de esas conversaciones.
La dirigente estatal del partido, Rosina del Villar Casas, afirmó que los audios fueron obtenidos mediante engaños y posteriormente presentados de manera fragmentada. También sostuvo que las personas que hablaron con la mandataria nunca acreditaron representar oficialmente a alguna agencia del Gobierno de Estados Unidos.
La postura partidista aparece después de que Ávila Olmeda reconociera que su voz se escucha en las grabaciones. La gobernadora ha explicado que las conversaciones estuvieron relacionadas con gestiones legales para solicitar que se reconsiderara la revocación de su visa estadounidense y ha rechazado haber negociado acuerdos ilegales o entregado información confidencial.
El primer audio fue difundido en junio, mientras que una segunda grabación se hizo pública en julio. En esta última se escucha una conversación atribuida a la mandataria con personas que presuntamente se presentaron como intermediarios de autoridades estadounidenses. La gobernadora aseguró que sus interlocutores no mostraron documentos que comprobaran esa representación.

Del Villar consideró que los fragmentos no pueden tomarse como una resolución judicial ni como prueba de responsabilidad. Señaló que, hasta el momento, las versiones difundidas se apoyan en afirmaciones de terceros y no en una acusación formal presentada por alguna autoridad.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal informó que, tras revisar el contenido conocido, no encontró indicios de entrega de información confidencial que justificaran abrir una investigación por ese motivo. La presidenta Claudia Sheinbaum también señaló que el material divulgado no mostraba, por sí mismo, elementos de un delito.
Sin embargo, la respuesta institucional no elimina las dudas ciudadanas sobre quiénes participaron en las conversaciones, cómo se estableció el contacto y qué información se discutió. La difusión de audios parciales tampoco permite conocer de manera íntegra el intercambio ni confirmar por sí sola las acusaciones que circulan en el debate político.
Morena BC acusó a sectores de oposición de utilizar el caso para debilitar a la gobernadora. Como parte de su defensa, Del Villar destacó indicadores de inversión, empleo y reducción de la pobreza registrados durante la administración estatal, aunque no proporcionó en su posicionamiento las fuentes ni los periodos específicos de comparación.
El respaldo partidista ocurre además en medio del enfrentamiento público entre Marina del Pilar y el exgobernador Jaime Bonilla. La mandataria ha relacionado al exmandatario con la organización de contactos que calificó como falsos, mientras que Bonilla ha negado participar en la filtración o en una operación para perjudicarla.
Más allá de la disputa entre figuras políticas, el caso mantiene abierta una exigencia básica para los habitantes de Baja California: conocer la versión completa de los hechos, la identidad y calidad oficial de los interlocutores y si alguna autoridad mexicana o estadounidense inició un procedimiento relacionado con las conversaciones.
Hasta este miércoles, las grabaciones han provocado posicionamientos políticos y explicaciones públicas, pero no se ha informado sobre una acusación judicial derivada directamente de su contenido.

