Ciudad de México, 7 de abril de 2026.- El mercado de televisión de paga en México registró su nivel más bajo en años al cerrar 2025 con 15.1 millones de suscripciones, una caída significativa frente a los 19.8 millones reportados en 2020, de acuerdo con datos de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), Nielsen IBOPE y The Gauge México.

La disminución equivale a una contracción sostenida en el sector, con una caída anual estimada de 9.3%, la más pronunciada en al menos cinco años. El comportamiento confirma una tendencia que se venía consolidando: la migración de los usuarios hacia plataformas digitales y modelos de consumo bajo demanda.

El retroceso no solo refleja una reducción en el número de clientes, sino un cambio estructural en la forma en que las audiencias consumen contenido. Mientras la TV de paga pierde terreno, otros formatos ganan participación. Datos recientes ubican al consumo en “otros” dispositivos en un 33.7%, seguido de la televisión abierta con 31.8% y el streaming con 24.3%, mientras que la TV de paga apenas alcanza el 10.2% del total.

El fenómeno responde a múltiples factores que coinciden en la experiencia del usuario. El principal motivo de cancelación es el costo elevado del servicio, señalado por el 37% de los usuarios. A esto se suma la falta de afinidad con la programación, que representa el 27%, lo que evidencia una desconexión entre la oferta tradicional y las preferencias actuales.

Otros factores relevantes incluyen la percepción de gasto innecesario (9%), la insatisfacción con el servicio (8%), así como restricciones de tiempo e incrementos constantes en los precios (ambos con 6%). En conjunto, estos elementos delinean un entorno en el que los consumidores buscan mayor flexibilidad, personalización y control sobre lo que ven y cuándo lo ven.

El avance del streaming ha capitalizado esta transformación. Las plataformas digitales ofrecen modelos más accesibles, contenidos bajo demanda y catálogos diversificados que se ajustan a nichos específicos, lo que ha debilitado la propuesta tradicional de la TV de paga basada en paquetes de canales.

Además, el cambio generacional influye en esta transición. Las audiencias más jóvenes priorizan dispositivos móviles, contenido corto y servicios sin contratos rígidos, mientras que los modelos tradicionales enfrentan dificultades para adaptarse a estos nuevos hábitos.

El mercado mexicano no es ajeno a una tendencia global. En distintos países, la televisión de paga ha experimentado descensos similares, impulsados por la expansión de internet de alta velocidad y la consolidación de plataformas digitales. Sin embargo, en México el fenómeno se acelera por la sensibilidad al precio y la rápida adopción tecnológica.

En este contexto, la industria enfrenta el desafío de reinventarse. La integración de servicios híbridos, paquetes más flexibles y estrategias centradas en el usuario aparecen como posibles rutas para frenar la caída. Mientras tanto, el ecosistema audiovisual continúa evolucionando hacia un modelo dominado por la conectividad y la personalización.

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