Washington D.C., 22 de junio de 2025.– Estados Unidos ejecutó una serie de ataques aéreos contra instalaciones nucleares clave en Irán, en una operación calificada por el presidente Donald Trump como parte de su política de “paz a través de la fuerza”. Los bombardeos, dirigidos a los sitios de Fordow, Natanz e Isfahan, fueron llevados a cabo por la Fuerza Aérea y la Marina durante la madrugada del sábado.

Según fuentes oficiales, la ofensiva incluyó el uso de bombarderos furtivos B-2 y misiles Tomahawk con el objetivo de debilitar la capacidad nuclear de la república islámica. La Casa Blanca afirmó que la operación fue “muy exitosa” y advirtió que podrían venir nuevas acciones si Teherán no retoma el camino de la diplomacia.

Minutos después de conocerse la intervención, decenas de legisladores del Partido Republicano salieron públicamente a respaldar la medida. El senador Rick Scott sostuvo que el mundo es ahora “más seguro sin un Irán nuclear”, mientras que Lisa McClain, presidenta de la conferencia republicana en la Cámara, aseguró que los ataques “destruyeron capacidades nucleares y protegieron vidas estadounidenses”.

Otros representantes como Dan Crenshaw, Mike Bost y Andy Barr también avalaron la ofensiva, alineándose con el lema repetido por la administración: “paz a través de la fuerza”.

Este enfoque no es nuevo. Desde su primer mandato, Trump ha defendido el uso de la disuasión activa como pilar de su política exterior. La Estrategia de Defensa Nacional de 2018 ya proponía este principio como base para enfrentar amenazas globales, especialmente en regiones consideradas inestables.

Sin embargo, la escalada militar generó preocupación en la comunidad internacional. Naciones Unidas y otros actores multilaterales pidieron contención, instando a reactivar mecanismos diplomáticos antes de un posible aumento de tensiones en Medio Oriente.

El concepto de “paz a través de la fuerza” ha sido históricamente utilizado en contextos de política expansionista y seguridad estratégica, desde el Imperio Romano hasta las doctrinas militares modernas. En la historia reciente de Estados Unidos, fue retomado con fuerza por Ronald Reagan durante la Guerra Fría, y reaparece con protagonismo bajo el liderazgo actual.

La ofensiva contra Irán marca uno de los momentos más significativos del segundo mandato de Trump en términos de política exterior, estableciendo una línea clara en su estrategia de seguridad nacional: acciones preventivas como mecanismo de control frente a potencias rivales.

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