Washington, D. C., 20 de junio de 2025.– El gobierno de Estados Unidos emitió una nueva orden ejecutiva que extiende hasta el 17 de septiembre de 2025 el plazo para que TikTok, propiedad de la empresa china ByteDance, venda sus operaciones en territorio estadounidense.
Con esta acción, el presidente Donald Trump autoriza una tercera prórroga consecutiva en la aplicación de la “Protecting Americans from Foreign Adversary-Controlled Applications Act”, legislación aprobada en abril de 2024 que obliga a plataformas con vínculos a gobiernos extranjeros considerados adversarios a desinvertir o cesar actividades en EE. UU.
Hasta ahora, TikTok ha evitado un cierre definitivo gracias a dos extensiones previas, otorgadas en enero y abril de este año. La nueva ampliación de 90 días se produce a horas de que venciera el plazo más reciente, previsto para el 19 de junio.
Sin sanciones por ahora
Según lo informado por la Casa Blanca, el Departamento de Justicia no aplicará sanciones mientras ByteDance continúe negociaciones activas para lograr la venta de su filial estadounidense. El gobierno subrayó que su objetivo sigue siendo “garantizar la protección de los datos personales de los ciudadanos”.
Posturas encontradas en el Congreso
La decisión de extender el plazo no estuvo exenta de controversia. Algunos legisladores demócratas advierten que la ley no contempla nuevas prórrogas, y acusan al presidente Trump de exceder sus atribuciones. La Casa Blanca, sin embargo, justifica la medida como un recurso para facilitar una salida negociada sin interrumpir el servicio a millones de usuarios.
TikTok: una plataforma con peso económico
Actualmente, TikTok cuenta con 170 millones de usuarios activos en Estados Unidos. De acuerdo con sus datos corporativos, la red social sostiene directa o indirectamente a más de 7.5 millones de pequeños negocios que dependen de sus herramientas de visibilidad y comercio electrónico.
Presión internacional en aumento
El caso estadounidense se suma a un contexto internacional más amplio. En marzo de 2025, la Unión Europea sancionó a ByteDance con una multa de 530 millones de euros por violaciones relacionadas con el manejo de datos personales y su transferencia hacia servidores en China, aumentando la presión regulatoria sobre la firma a nivel global.


