Una saga que despierta de nuevo
En garabato.info asistimos al preestreno de TRON: ARES, la nueva entrega de Disney que llega más de cuatro décadas después del debut original en 1982 y trece años después de TRON: Legacy. La apuesta era arriesgada: traer de vuelta un universo visualmente icónico y adaptarlo a una era dominada por la inteligencia artificial.
El resultado sorprende: la pelÃcula logra un equilibrio entre la estética ochentera que marcó a toda una generación y las preguntas contemporáneas sobre el poder de la tecnologÃa.

Jared Leto y Jodie Turner-Smith, dupla clave
La cinta se sostiene en buena medida por sus protagonistas. Jared Leto interpreta a Ares, un programa con misión trascendental, mientras que Jodie Turner-Smith da vida a Athena, su contraparte estratégica. Ambos consiguen transmitir fuerza y emoción, evitando que sus personajes se sientan frÃos o planos en medio del espectáculo digital.
Un mundo visualmente hipnótico
Lo que más llama la atención son los escenarios y vestuarios. Los trajes luminosos, los entornos futuristas creados con impresoras 3D y el diseño de la cuadrÃcula transmiten la sensación de un mundo cada vez más cercano a la realidad. Disney consigue que el espectador se sienta parte de esa experiencia inmersiva, como si estuviera dentro del propio sistema.

Música que conecta
La banda sonora aporta un matiz especial. Aunque muchos recuerdan la huella de Daft Punk en TRON: Legacy, en ARES la música logra un efecto similar: acompaña cada secuencia con intensidad, ayudando a que la experiencia sea casi sensorial.
¿Vale la pena verla?
TRON: ARES no es solo un regreso nostálgico, sino también una propuesta que se siente fresca en medio de las discusiones actuales sobre inteligencia artificial. Es un espectáculo visual que se disfruta en pantalla grande, y probablemente los fans querrán verla más de una vez, sabiendo que habrá una extensión del parque temático de la saga.
Para quienes aún no conocen la saga, es recomendable repasar las dos pelÃculas anteriores, pero esta nueva entrega funciona bien como puerta de entrada. En resumen: sÃ, vale el boleto y la experiencia de cine.


