Ciudad de México, 20 de agosto de 2025. – Durante décadas, el sonido de los trenes dejó de ser parte de la vida cotidiana en México. Tras el auge ferroviario que unió al país en el siglo XIX y buena parte del XX, la privatización en los años noventa, el crecimiento del transporte carretero y el impulso de la aviación dejaron a los trenes de pasajeros prácticamente en el olvido.
La red, que en su momento llegó a superar los 20 mil kilómetros de vías, quedó reservada en su mayoría al transporte de carga, mientras los viajeros se vieron obligados a optar por autobuses o aviones. Con ello, México rompió con una tradición ferroviaria que en países como Estados Unidos, Canadá o Europa se consolidó como pilar de conectividad.
Hoy, el gobierno federal busca revertir esa historia con una apuesta ambiciosa: rescatar el tren de pasajeros como motor de desarrollo económico, turístico y social.

El Tren Maya: símbolo del renacer ferroviario
En la conferencia matutina del miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó el compromiso con el Tren Maya, uno de los proyectos insignia de la actual administración.
Pese al incidente registrado en la estación de Izamal, Yucatán, donde un bogie se salió parcialmente de la vía por una falla técnica en un cambio de riel, las autoridades subrayaron que el servicio continúa y que la investigación ya está en manos de la Fiscalía General de la República.
Más allá de este hecho, el Tren Maya avanza como un proyecto estratégico que no solo conecta al sureste mexicano, sino que también planea extenderse hacia Guatemala y Belice, integrándose con el Acuerdo del Corredor Biocultural Gran Selva Maya, una alianza trinacional que protege 5.7 millones de hectáreas de selva tropical y promueve un modelo de desarrollo sustentable.

Los nuevos trenes: velocidad, conectividad y futuro
La visión de la administración contempla más de 3,000 kilómetros de vías férreas en distintos puntos del país. Entre los proyectos destacados se encuentran:
- Tren Ciudad de México–Querétaro: con avance de obra desde abril de 2025, reducirá el trayecto a poco más de una hora y fortalecerá el corredor industrial del Bajío.
- Tren México–Pachuca: en construcción desde marzo, busca concluir en 2027 para integrarse al sistema metropolitano del centro del país.
- Tren Querétaro–Irapuato: parte del plan de conectividad que enlazará ciudades clave del Bajío.
- Además, se planean corredores estratégicos hacia Nuevo Laredo y Nogales, conectando el centro con la frontera norte.
Estos proyectos no solo representan un regreso al tren de pasajeros, sino la construcción de un sistema moderno, veloz y sostenible que busca reconciliar a México con su historia ferroviaria.


