Tijuana, Baja California, 3 de marzo de 2026. El municipio de Tijuana dio un paso significativo en materia de gobernanza internacional al formalizar un acuerdo de colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), un organismo multilateral que opera en más de 170 países y representa uno de los brazos ejecutores más importantes de la agenda global de desarrollo humano.
El alcalde Ismael Burgueño Ruiz suscribió el convenio en compañía de Silvia Akie Morimoto, representante del PNUD en México, y de Juan Diego Mascareño López, director General Ejecutivo del Instituto Metropolitano de Planeación de Tijuana. El instrumento jurídico establece un marco de cooperación técnica enfocado en tres ejes: crecimiento sostenible, inclusión social y perspectiva de género aplicada a la planeación, diseño, monitoreo y evaluación de políticas públicas locales.

Burgueño Ruiz señaló que el convenio representa una continuación natural del trabajo que el gobierno municipal ha venido desarrollando desde el inicio de su administración en torno a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), compromisos adoptados por 193 naciones en 2015 bajo el paraguas de la Agenda 2030 de la ONU, cuya meta central es erradicar la pobreza extrema, reducir desigualdades y garantizar la sostenibilidad ambiental para el año 2030.
En ese sentido, el mandatario destacó un hecho que posiciona a Tijuana como referente a nivel nacional: en 2025, la ciudad se convirtió en el primer municipio de un grupo de 100 en México en presentar su Informe Subnacional Voluntario, un reporte mediante el cual los gobiernos locales rinden cuentas sobre sus avances en materia de desarrollo sostenible ante instancias internacionales. Dicho informe será elaborado y presentado nuevamente en 2026.

El Plan Municipal de Desarrollo 2025-2027 de Tijuana se encuentra alineado con los 17 ODS, lo que, según el alcalde, garantiza que ningún sector de la población quede al margen de los beneficios del progreso. Esta visión se sintetiza en uno de los principios rectores de la Agenda 2030: “no dejar a nadie atrás”.
Entre los compromisos concretos derivados del acuerdo destaca la implementación de programas de capacitación especializada dirigidos a servidores y servidoras públicas, así como a representantes del sector empresarial, la academia y la sociedad civil. Este enfoque multisectorial apunta a consolidar una red de actores capacitados para diseñar e implementar políticas públicas con estándares internacionales.
Tijuana, ciudad fronteriza con más de dos millones de habitantes y una de las urbes de mayor dinamismo económico de México, enfrenta retos estructurales vinculados a la migración, la desigualdad urbana y la presión sobre los servicios públicos. En ese contexto, la colaboración con el PNUD representa un mecanismo para acceder a metodologías de gestión y asistencia técnica que complementen las capacidades institucionales locales.
La formalización del convenio tuvo lugar en el marco de una reunión de trabajo en la que participaron directivos del organismo internacional, lo que refleja el interés del PNUD en fortalecer su presencia en los gobiernos subnacionales de México, reconocidos cada vez más como actores clave en la implementación de compromisos globales a escala local.



