Tijuana, Baja California, 20 de septiembre de 2026.- Tijuana tiene empleo, grandes empresas y uno de los costos de electricidad más competitivos del país. Pero cuando la medición incorpora seguridad, salud, educación, agua, infraestructura e innovación, la fotografía cambia radicalmente.

El Índice de Competitividad Urbana 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad coloca a Tijuana en la posición 20 de 21 ciudades con más de un millón de habitantes, solo por encima de Cuernavaca. 

El resultado no significa simplemente que Tijuana produzca poco o tenga una economía débil. El ICU mide algo más amplio: la capacidad de una ciudad para generar, atraer y retener talento e inversión, a partir de 35 indicadores distribuidos en seis grandes áreas. 

Y cuando se desarma el ranking, aparecen diez cifras que ayudan a entender dónde está el problema.

Salud: 25.5 profesionales por cada 10 mil habitantes

El dato más extremo aparece en salud.

Tijuana registra 25.5 integrantes de personal de salud por cada 10 mil habitantes, resultado que la coloca en la posición 71 de las 72 ciudades analizadas por el IMCO.

El dato incluso mejoró frente a los 24.7 registrados en el ICU 2024, pero la distancia respecto de otras ciudades continúa siendo enorme. La Paz, por ejemplo, alcanza 72.86 profesionales por cada 10 mil habitantes. 

Homicidios: 84.4 por cada 100 mil habitantes

La tasa de homicidios pasó de 88.8 a 84.4 por cada 100 mil habitantes.

Hay una mejora en el indicador, pero Tijuana permanece en el lugar 69 de 72.

Esto permite una lectura más precisa: el problema no es que el dato haya empeorado entre las dos últimas ediciones, sino que la violencia letal continúa situando a la ciudad muy lejos de la mayoría de las zonas urbanas evaluadas

Robo de vehículos: 6.5 por cada mil

El robo de vehículos presenta un patrón similar.

La incidencia pasó de 6.8 a 6.5 robos por cada mil vehículos registrados, pero Tijuana ocupa el lugar 70 del indicador.

El propio IMCO menciona a Tijuana entre las ciudades con mayor incidencia, junto con Puebla-Tlaxcala y Querétaro. 

Escolaridad: 10.3 años

El promedio de escolaridad de la población de 25 años o más es de 10.3 años, una décima menos que en la edición 2024.

En este indicador Tijuana aparece en la posición 43.

El dato importa porque la competitividad no depende únicamente de atraer empresas: también requiere producir y retener capital humano capaz de incorporarse a actividades cada vez más especializadas. 

Agua: 183 metros cúbicos por habitante

El consumo de agua permanece en 183 metros cúbicos per cápita, exactamente el mismo nivel reportado en la edición anterior.

La posición de Tijuana es la 58.

Para una zona metropolitana con presión permanente sobre su abastecimiento, la eficiencia hídrica se convierte también en una variable económica: una ciudad que crece necesita asegurar agua suficiente y una infraestructura capaz de tratarla y distribuirla. El ICU incluye ambos componentes dentro de Sociedad y Medio Ambiente. 

Centros de investigación: 0.7

Tijuana registra 0.7 centros de investigación por cada 100 mil integrantes de la población económicamente activa.

Es ligeramente mejor que el 0.6 de la edición anterior, pero mantiene a la ciudad en la posición 46.

El dato contrasta con una economía fronteriza integrada a manufactura avanzada, dispositivos médicos, electrónica y cadenas internacionales de producción. 

Patentes: 0.9

En patentes existe una mejora considerable: Tijuana pasó de 0.4 a 0.9 patentes por cada 100 mil integrantes de la PEA.

Sin embargo, su posición es todavía la 47.

Es uno de los mejores ejemplos de por qué una posición baja no significa necesariamente que el indicador esté deteriorándose: Tijuana está generando más patentes que en la edición anterior, pero otras ciudades mantienen ecosistemas de innovación más fuertes. 

PIB: el crecimiento baja de 4.7% a 2.3%

El crecimiento real medido por el ICU cayó de 4.7% a 2.3%.

La desaceleración coincide con una tendencia nacional. El IMCO reporta que el crecimiento promedio de las ciudades evaluadas pasó de 4.1% a 2.4%. 

Tijuana se coloca en la posición 40 de este indicador.

Mercado hipotecario: 15 créditos por cada mil adultos

Otro retroceso aparece en vivienda y financiamiento.

El tamaño del mercado hipotecario pasó de 19.1 a 15 créditos por cada mil adultos, con Tijuana en la posición 33.

Una reducción del mercado hipotecario puede limitar la capacidad de las familias para acceder a vivienda formal y también refleja las condiciones financieras y de desarrollo urbano de la ciudad. 

Intensidad energética: 6,780.9 kWh

Tijuana utilizó 6,780.9 kilowatt-hora por cada millón de pesos de actividad económica, frente a 7,254.9 de la edición anterior.

Aquí hay una mejora: se requiere menos energía para generar una cantidad equivalente de actividad económica.

Aun así, dentro de la metodología del ICU el indicador coloca a Tijuana en la posición 32. 

La paradoja de Tijuana: trabajo fuerte, ciudad rezagada

La posición general contrasta con uno de los principales activos de Tijuana.

En Mercado de Trabajo ocupa el octavo lugar entre las ciudades de más de un millón de habitantes. El salario mensual de los trabajadores de tiempo completo alcanza 15 mil 80 pesos, quinto mejor resultado del indicador, mientras que la proporción de empresas con más de 50 trabajadores coloca a la ciudad en cuarto lugar. 

También tiene el costo de electricidad más competitivo del índice: 410 pesos por megawatt-hora, primer lugar entre las 72 ciudades, además de una elevada diversificación económica. 

El problema aparece alrededor de esa plataforma productiva.

Tijuana ocupa el sitio 20 en Sociedad y Medio Ambiente, 19 en Derecho, 18 en Infraestructura y 16 tanto en Innovación y Economía como en Sistema Político y Gobiernos

En infraestructura, la posición pasó del 11 en 2024 al 18 en 2026, mientras que Sistema Político y Gobiernos pasó del quinto al 16, de acuerdo con la comparación presentada por representantes empresariales. 

El presidente del CCE Tijuana, Roberto Lyle Fritch, planteó que los resultados deben convertirse en una agenda conjunta entre gobierno, empresas, universidades y sociedad civil enfocada en seguridad, agua, energía, infraestructura, talento, innovación y desempeño institucional. 

Más que una fotografía sobre quién gobierna Tijuana en determinado momento, el ICU retrata problemas estructurales acumulados durante años.

Y ahí está probablemente la lectura más importante del estudio: una de las plataformas industriales más relevantes de México está compitiendo con ventajas claras en empleo, empresas y energía, mientras arrastra rezagos particularmente profundos en las condiciones urbanas necesarias para sostener ese crecimiento.

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