Tijuana, Baja California, a 22 de junio de 2025.– Calles olvidadas, luminarias apagadas y montones de basura. Así describen vecinos de varias colonias al este de Tijuana la realidad que han enfrentado durante años. Sin embargo, este fin de semana, el panorama cambió con operativos intensivos de limpieza y rehabilitación urbana.
En Real de San Francisco II, en la Delegación La Presa Este, más de mil 200 metros cuadrados de áreas verdes fueron recuperados mediante deshierbe y mantenimiento. Además, se repararon diez luminarias y se repintaron señales viales en una de las avenidas más transitadas del fraccionamiento. Los trabajos también beneficiaron a comunidades aledañas como El Florido IV, Terrazas del Valle y Ejido Francisco Villa.
El operativo fue supervisado por personal de la delegación, quienes afirmaron que la jornada se enmarca en una estrategia de atención a zonas históricamente rezagadas en servicios públicos.
Uno de los puntos más críticos fue la colonia Presidentes, en la Delegación Cerro Colorado, donde camiones de limpieza retiraron más de 50 toneladas de basura pesada acumulada en la calle José López Portillo. Entre los desperdicios se encontraron muebles, electrodomésticos en desuso y restos de construcción.
Vecinos reportaron que estos residuos permanecieron ahí durante meses, convirtiéndose en un foco de insalubridad y riesgo para la niñez que camina rumbo a la escuela o juega en las banquetas. La limpieza, dijeron, “es un respiro”.
En paralelo, en el Ejido Matamoros —Delegación La Presa Abelardo L. Rodríguez—, se motoconformaron más de 7 mil metros cuadrados de terracería sobre la avenida Emiliano Zapata. Ahí, Gabriela Ponce, encargada de despacho de la demarcación, acompañó a personal operativo para verificar la rehabilitación de esta vialidad, que conecta a diversas colonias populares con centros de trabajo y transporte público.
Durante el recorrido, la señora Ricarda —una de las líderes comunitarias del ejido— compartió que llevaba cinco años solicitando atención para esa vialidad. “Lo pedimos en reuniones, lo pedimos por escrito, y hasta ahora por fin vinieron”, señaló.
Las acciones recientes forman parte de un esfuerzo que, más allá de cifras, empieza a visibilizar reclamos postergados y necesidades básicas que permanecían fuera del radar.
