Tijuana, Baja California, 5 de octubre de 2026.- Durante décadas, preguntar qué llevaría Sony al Consumer Electronics Show era casi una tradición de enero. Televisores, sistemas de audio, cámaras, reproductores, videojuegos, prototipos y hasta automóviles eléctricos encontraron alguna vez en CES uno de los principales escaparates de la compañía japonesa.
En enero de 2027 eso cambiará.
Sony Group no participará como expositor en CES 2027 y tampoco lo harán sus compañías afiliadas, una decisión que pone fin, al menos por ahora, a una relación histórica con la feria tecnológica más importante de Las Vegas.
La ausencia podría parecer simplemente otro cambio dentro del enorme directorio de expositores de CES. Pero tratándose de Sony, cuenta una historia mucho más grande: la empresa que durante décadas ayudó a definir la electrónica de consumo ya no depende de vender únicamente aparatos. Ahora construye franquicias, plataformas, películas, videojuegos, anime, música y experiencias alrededor de su propiedad intelectual.
Sony sigue siendo una compañía tecnológica. Lo que ha cambiado es lo que hace con esa tecnología.
Una relación que comenzó con el nacimiento de CES
La historia merece una precisión.
Productos de Sony estuvieron presentes en el primer Consumer Electronics Show, celebrado en Nueva York en 1967, aunque la propia compañía establece su primera participación formal como expositor una década después, durante el Summer CES de Chicago de junio de 1977.
Desde entonces, la feria fue utilizada para presentar tecnologías que terminarían marcando distintas etapas de la electrónica.
En el CES de 1982, Sony mostró en una sección denominada “Future Corner” un reproductor de discos compactos que estaba próximo a comercializarse, además del prototipo Mavica, uno de sus primeros experimentos con imágenes electrónicas.
La compañía japonesa no solamente llevaba productos a CES. También participó en la discusión sobre lo que la industria tecnológica debía convertirse.
En 1990, Akio Morita, entonces presidente de Sony, se convirtió en el primer ejecutivo japonés en ofrecer una conferencia principal en CES. Su mensaje anticipó de manera sorprendente el futuro de la propia empresa.
Morita cuestionó si las siglas CES debían continuar significando Consumer Electronics Show y sugirió otra interpretación: Creative Entertainment Show.
Más de tres décadas después, aquella frase resulta casi profética.
Sony se define actualmente como una compañía de entretenimiento creativo sustentada por tecnología.
Y precisamente ahora abandona el escenario que durante años representó a la electrónica de consumo.
De vender dispositivos a construir mundos
El Sony de los años ochenta o noventa estaba inevitablemente asociado con productos físicos.
Walkman. Discman. Trinitron. Handycam. MiniDisc. televisores, cámaras y posteriormente PlayStation.
Muchos de esos productos no solamente generaron ventas: construyeron una identidad alrededor de la idea de que Sony podía anticipar cómo consumiríamos música, imágenes y entretenimiento en el futuro.
Pero esa ecuación cambió.
En su estrategia corporativa de 2026, Sony reveló que sus negocios relacionados con entretenimiento representan ya alrededor del 67% de las ventas consolidadas del grupo, frente a aproximadamente 30% en el año fiscal 2012.
PlayStation es solamente una parte.
Sony posee estudios cinematográficos, sellos musicales, franquicias de videojuegos, plataformas de anime como Crunchyroll y participaciones en propiedades intelectuales capaces de extenderse entre películas, series, videojuegos, música, mercancía y experiencias físicas.
La tecnología sigue siendo fundamental, pero cada vez funciona más como herramienta para crear y expandir esos universos.
En CES 2025 esa transformación ya era evidente.
Sony utilizó su exposición para mostrar tecnologías de producción virtual, creación de contenido espacial y experiencias inspiradas en franquicias como The Last of Us, Horizon y Demon Slayer.
El mensaje ya no era únicamente “mira nuestro nuevo dispositivo”.
Era: mira lo que podemos hacer con nuestras historias utilizando nuestra tecnología.
AFEELA fue el último gran puente
Existe además un elemento inmediato detrás de la ausencia de Sony en CES 2027: el fallido proyecto automotriz desarrollado con Honda.
CES fue fundamental para esa aventura.
En 2020, Sony sorprendió al mundo tecnológico presentando el prototipo eléctrico VISION-S. Dos años después mostró una segunda variante y anunció que exploraría formalmente su entrada al negocio de movilidad.
Posteriormente nació Sony Honda Mobility y, en CES 2023, apareció públicamente la marca AFEELA.
El automóvil parecía representar una mezcla casi perfecta entre las dos compañías: Honda aportaría décadas de experiencia automotriz mientras Sony incorporaría sensores, entretenimiento, software, interfaces y experiencias digitales.
Todavía en CES 2026, Sony Honda Mobility utilizó la feria para impulsar el proyecto.
Pero pocos meses después cambió completamente el panorama.
En marzo de 2026, Sony y Honda anunciaron la cancelación del desarrollo y lanzamiento del AFEELA 1 y de un segundo modelo previsto. En abril, las compañías confirmaron además una reducción de las operaciones de Sony Honda Mobility y la reasignación de personal.
La secuencia resulta simbólica.
CES fue el lugar donde Sony presentó su visión de convertirse también en fabricante de movilidad.
Y después del fracaso comercial de ese proyecto, CES 2027 será precisamente la primera edición en décadas sin representación directa de Sony o alguna de sus empresas afiliadas.
Pero CES tampoco es el mismo
La ausencia de Sony no significa que CES esté desapareciendo.
Los números muestran prácticamente lo contrario.
CES 2026 reunió a más de 148 mil participantes y continúa atrayendo a miles de empresas, ejecutivos, inversionistas, medios y desarrolladores.
Lo que está cambiando es el tipo de tecnología que domina la conversación.
Inteligencia artificial, robótica, chips, movilidad avanzada, salud digital, energía, software empresarial y automatización han ganado terreno frente al tradicional protagonismo de televisores, equipos de audio y otros electrodomésticos.
CES continúa siendo gigantesco.
Simplemente ya no es exclusivamente la feria de “gadgets” que durante décadas definió su identidad.
Y precisamente ahí aparece una curiosa separación.
Mientras CES pasa de la electrónica de consumo hacia una plataforma tecnológica mucho más amplia, Sony avanza en dirección al entretenimiento, la propiedad intelectual y las herramientas para creadores.
Ambos evolucionaron.
Pero ya no necesariamente necesitan caminar juntos.
Sony puede montar su propio escenario
Existe otra explicación detrás del movimiento.
Las grandes compañías tecnológicas dependen cada vez menos de las grandes ferias para controlar su narrativa.
Apple convirtió sus propios eventos en acontecimientos globales. Samsung desarrolla presentaciones Galaxy Unpacked. Nintendo utiliza Nintendo Direct y Sony cuenta con State of Play para PlayStation.
Sony Group también desarrolla desde 2023 su Sony Entertainment Technology Showcase, un encuentro donde ingenieros, creadores y empresas del grupo presentan tecnologías aplicadas a cine, televisión, audio, producción virtual y contenido espacial.
La edición de 2026 se realizó durante tres días en Los Ángeles.
Sony puede elegir ahora cuándo presentar algo, dónde hacerlo y ante qué audiencia.
No necesita esperar a enero.
La compañía que vendía gadgets ahora vende universos
Decir que Sony dejó de fabricar hardware sería incorrecto.
La empresa continúa desarrollando cámaras, sensores de imagen, sistemas audiovisuales, audífonos, consolas y numerosas tecnologías que permanecen entre las más avanzadas de sus respectivas industrias.
Pero el hardware ya no explica por sí solo qué es Sony.
Una PlayStation no solamente vende una consola: conecta al usuario con franquicias que pueden convertirse en películas o series.
Una cámara profesional no solamente vende un cuerpo y un sensor: puede integrarse a un ecosistema utilizado para producir cine y televisión.
Una tecnología de pantallas puede terminar convirtiéndose en una experiencia inmersiva basada en The Last of Us.
Un anime puede generar cine, streaming, videojuegos, música, productos y comunidades internacionales.
Eso es lo que cambió.
Sony no está abandonando la tecnología.
Está dejando de necesitar presentarse ante el mundo exclusivamente como una compañía que fabrica electrónica.
Y quizá por eso resulta tan apropiado recordar aquella frase de Akio Morita en CES de 1990.
El ejecutivo imaginó que algún día Consumer Electronics Show podría transformarse en un “Creative Entertainment Show”.
Treinta y siete años después, Sony llegará al CES 2027 convertida precisamente en una compañía de entretenimiento creativo.
Solo que esta vez ya no estará dentro del recinto.
