Ciudad de México, 29 de octubre de 2025.– En la conferencia matutina realizada este miércoles, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió contundente a la decisión del gobierno de los Estados Unidos de cancelar 13 rutas aéreas operadas por compañías mexicanas desde el aeropuerto Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La mandataria insistió en que el país exige respeto a su soberanía y rechazó que México sea tratado como “piñata” en materia de transporte internacional.
Durante su intervención, Sheinbaum subrayó que el traslado de operaciones al AIFA se llevó a cabo conforme a lo previsto, y que las aerolíneas mexicanas afectadas cuentan con mejores espacios y condiciones de seguridad para operar. Según la mandatario, este cambio resultó “beneficioso”. Asimismo, informó que la cancillería trabaja ya en coordinación con las aerolíneas y las autoridades estadounidenses para dar seguimiento al conflicto.
El anuncio del Departamento de Transporte de los Estados Unidos se produce en un contexto de tensión bilateral: Washington alega que México ha incumplido con el acuerdo de aviación al reubicar vuelos desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) hacia el AIFA. México, por su parte, afirma que las operaciones fueron planeadas para mejorar la infraestructura y atender la demanda aérea sin afectar los derechos de las compañías mexicanas.
Sheinbaum dijo que el tema será abordado en reuniones futuras con los departamentos de Estado y Transporte estadounidenses, y pidió que no se subestime al país al señalar que “México no es piñata de nadie; a México se le respeta”. El tono de su alocución marca una postura firme, aunque no se anunciaron sanciones o retaliaciones específicas por parte del gobierno mexicano en este momento.
El traslado de rutas al AIFA, inaugurado como parte de la estrategia de descongestión del AICM, ha enfrentado desde su inicio críticas por falta de conectividad, dudas sobre accesos viales y obstáculos logísticos. La suspensión de rutas representa un nuevo capítulo en ese proceso. Las aerolíneas mexicanas involucradas, como Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus, ya trabajan con la Secretaría de Infraestructura y Transportes mexicana para definir la ruta a seguir.
Fuentes oficiales del gobierno mexicano indican que la administración está evaluando alternativas de diálogo y mecanismos legales internacionales, sin descartar la activación de instrumentos de defensa comercial. Además, se analizarán cifras de competencia aérea para comprobar si hubo prácticas que dañen a las compañías mexicanas frente a sus contrapartes estadounidenses.
El conflicto se suma a una serie de desencuentros bilaterales recientes en materia comercial y de seguridad. Analistas consultados señalan que, aunque este episodio tiene implicaciones económicas concretas —sobre todo para las aerolíneas y el sector turístico—, también adquiere una dimensión simbólica por la declaración de soberanía realizada por Sheinbaum. Queda por ver cómo evolucionará la negociación y si se alcanzará una solución de mutuo beneficio en el mediano plazo.
