Ciudad de México, 18 de abril de 2026.- El Gobierno de México publicó un decreto para crear el Servicio Universal de Salud, un modelo que busca integrar a todas las instituciones públicas médicas y permitir que la población reciba atención sin depender estrictamente de su afiliación.
El planteamiento central es que el acceso a los servicios deje de estar limitado por pertenecer al IMSS, ISSSTE o carecer de seguridad social, y que la atención pueda brindarse en cualquier unidad disponible dentro del sistema público.
Actualmente, el sistema de salud opera de forma fragmentada. Cada institución atiende a su propia población, lo que en la práctica genera tiempos de espera prolongados o limitaciones cuando no hay capacidad suficiente en una unidad específica.
Con el nuevo esquema, la intención es avanzar hacia un modelo donde la disponibilidad de servicios tenga mayor peso que la afiliación administrativa del paciente.

Atención primero en casos críticos
La implementación será gradual. En una primera etapa, el enfoque estará en servicios prioritarios como emergencias, infartos, eventos cerebrovasculares, embarazos de alto riesgo, tratamientos oncológicos y continuidad de padecimientos graves.
El objetivo es evitar interrupciones en la atención médica y garantizar respuesta oportuna en situaciones donde el tiempo es determinante.
Una credencial para todo el sistema
El modelo contempla la creación de una credencial del Servicio Universal de Salud, con la que se busca identificar a los usuarios dentro de una red unificada y facilitar el acceso a servicios en distintas instituciones.
Esta herramienta también permitirá integrar información médica y simplificar procesos como citas y seguimiento de tratamientos.
El reto operativo
Aunque el modelo apunta a reducir barreras de acceso, especialistas han señalado que su efectividad dependerá de factores estructurales como la capacidad hospitalaria, disponibilidad de personal médico, abasto de medicamentos y financiamiento.
La diferencia en recursos entre instituciones y la saturación en algunas unidades representan desafíos para la implementación del esquema.
Un cambio de fondo
El decreto se sustenta en el derecho constitucional a la protección de la salud y plantea avanzar hacia un sistema más integrado, donde las instituciones funcionen como una red coordinada.
Sin embargo, el impacto real dependerá de su ejecución en campo y de la capacidad del sistema para responder a una mayor demanda.


