Ciudad de México, 20 de agosto de 2026.- El Grupo Parlamentario de Morena en el Senado cerró filas este jueves con la presidenta Claudia Sheinbaum y rechazó las críticas provenientes de actores mediáticos, a quienes acusó de privilegiar la confrontación y el “espectáculo político” sobre el debate público.
En un pronunciamiento difundido este 20 de agosto, la bancada expresó su “respaldo total y decidido” a la mandataria y calificó como infundados los ataques y descalificaciones que, aseguró, han sido emitidos por personajes que buscan notoriedad.
El documento no identifica por nombre a los periodistas, comunicadores o medios a los que dirige sus señalamientos, ni precisa qué expresiones motivaron la respuesta.
La postura cobra relevancia en momentos en que el Gobierno federal enfrenta una discusión pública sobre su relación con medios y periodistas críticos, así como cuestionamientos por los lineamientos sobre derechos de las audiencias.
Morena acusa una estrategia de confrontación
Los senadores sostuvieron que algunas voces recurren a la adjetivación y al insulto para colocar el espectáculo político por encima de la discusión de fondo.
El comunicado eleva además el tono al afirmar que esa conducta responde a una estrategia de quienes, según la bancada, buscan generar tráfico digital y notoriedad mediante la confrontación.
Morena defendió al mismo tiempo la gestión de Sheinbaum mediante referencias generales a seguridad, política social y estabilidad económica.
En seguridad, la bancada habló de una reducción de delitos de alto impacto y avances en la estrategia de pacificación; en materia social destacó la ampliación de programas, mientras que en economía aseguró que existen indicadores macroeconómicos sólidos y condiciones para la inversión.
El documento, sin embargo, no incluye cifras, periodos de comparación ni fuentes estadísticas que permitan evaluar dentro del propio pronunciamiento los resultados señalados.
La discusión trasciende el comunicado
La respuesta de los senadores ocurre además en un contexto de tensión por el debate sobre los derechos de las audiencias y el tratamiento que desde espacios gubernamentales se ha dado a periodistas, analistas y medios críticos.
En los últimos días, la controversia creció después de que se difundieran nombres de comunicadores y medios críticos durante un espacio encabezado por la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, posteriormente sostuvo que la presidenta no tenía “malas intenciones” con esa exposición.
El episodio ha coincidido con cuestionamientos a los nuevos lineamientos para la protección de los derechos de las audiencias, particularmente por disposiciones que críticos, organizaciones y sectores empresariales consideran susceptibles de generar efectos sobre la libertad de expresión.
Frente a esa discusión, el pronunciamiento de los senadores plantea que la respuesta a las críticas debe darse mediante resultados de gobierno y llama a concentrar el debate público en ideas y propuestas.
La bancada también aseguró que no participará en lo que denominó “litigios de micrófono” ni en agendas personales orientadas a obtener interacción en plataformas digitales.
Más allá del respaldo político a Sheinbaum, el comunicado abre otra vertiente de la discusión: hasta dónde puede escalar la confrontación entre el poder político y quienes ejercen la crítica pública sin deteriorar un debate democrático que, precisamente, depende de la coexistencia de posiciones encontradas.

