Tijuana, Baja California.- Un dolor intenso de cabeza, fiebre alta y malestar general suelen asociarse con una gripe, una infección estomacal o incluso COVID-19. Sin embargo, en Baja California esos mismos síntomas también pueden ser la primera manifestación de una enfermedad que avanza con rapidez y que, sin tratamiento oportuno, puede poner en riesgo la vida: la rickettsiosis.
Durante 2026, la enfermedad ha vuelto a encender las alertas sanitarias en el estado. Las autoridades de salud han reforzado campañas de prevención, fumigaciones, vigilancia epidemiológica y acciones de control de garrapatas, mientras especialistas insisten en un mensaje que puede salvar vidas: el tratamiento debe iniciarse lo antes posible y no esperar a que los síntomas empeoren.
Con la llegada de las altas temperaturas, el riesgo aumenta. El calor acelera el ciclo de vida de la garrapata café del perro (Rhipicephalus sanguineus), principal transmisora de la bacteria Rickettsia rickettsii, responsable de la llamada Fiebre Manchada de las Montañas Rocosas, considerada una de las enfermedades transmitidas por vectores con mayor letalidad en México cuando no se atiende a tiempo.
Una enfermedad que casi siempre comienza como una “gripa”
Uno de los principales desafíos para detectar la rickettsiosis es que sus primeros síntomas son poco específicos.
Durante los primeros días, una persona puede presentar:
- Fiebre, generalmente superior a 39 grados.
- Dolor intenso de cabeza.
- Dolor muscular.
- Malestar general.
- Cansancio extremo.
- Náuseas.
- Vómito.
- Diarrea.
- Dolor abdominal.
Por esa razón, muchas personas creen que padecen una infección viral y retrasan la atención médica.
Especialistas de la Jurisdicción de Servicios de Salud Tijuana advierten que los primeros cinco días son la ventana crítica para iniciar el tratamiento, ya que después de ese periodo el riesgo de complicaciones aumenta considerablemente.
Las primeras 120 horas pueden marcar la diferencia
La evolución puede variar entre pacientes, pero los médicos describen un patrón que ayuda a comprender por qué la rapidez es tan importante.
Día 1
La fiebre aparece de forma repentina. También pueden presentarse escalofríos, dolor de cabeza intenso y cansancio.
Días 2 y 3
Comienzan dolores musculares, náuseas, vómito o diarrea. En esta etapa la enfermedad suele confundirse con influenza, COVID-19 o una infección gastrointestinal.
Días 4 y 5
Si no existe diagnóstico ni tratamiento oportuno, aumenta el riesgo de que la bacteria afecte vasos sanguíneos y órganos vitales.
Después del quinto día
Pueden aparecer manchas en la piel, alteraciones neurológicas, dificultad respiratoria, insuficiencia orgánica y la necesidad de hospitalización.
Por ello, los especialistas recomiendan acudir inmediatamente a una unidad médica ante fiebre alta acompañada de dolor de cabeza intenso, especialmente si existe contacto reciente con perros infestados de garrapatas o exposición en zonas de riesgo.
La mayoría nunca recuerda haber visto la garrapata
Existe otro factor que dificulta el diagnóstico.
Muchas personas jamás recuerdan haber sido mordidas.
Las garrapatas pueden permanecer ocultas durante horas e incluso días antes de desprenderse. Además, suelen esconderse en zonas poco visibles del cuerpo como:
- Cuero cabelludo.
- Detrás de las orejas.
- Cuello.
- Axilas.
- Ingles.
- Cintura.
- Detrás de las rodillas.
Por ello, los médicos recomiendan revisar cuidadosamente el cuerpo de niñas y niños después de jugar con mascotas o permanecer en patios donde haya presencia de perros.
El perro no transmite la enfermedad… pero sí puede acercar el riesgo
Uno de los mitos más comunes es creer que el perro contagia directamente la rickettsiosis.
No es así.
La enfermedad se transmite cuando una persona es picada por una garrapata infectada.
Sin embargo, los perros representan el principal hospedador de la garrapata café, razón por la que mantener a las mascotas libres de estos parásitos reduce significativamente el riesgo para toda la familia.
Cómo revisar correctamente a una mascota
Los veterinarios recomiendan inspeccionar con frecuencia:
- Detrás de las orejas.
- Cuello.
- Axilas.
- Abdomen.
- Entre los dedos.
- Cola.
- Ingles.
Si se detectan garrapatas, es importante acudir con un médico veterinario para establecer el tratamiento más adecuado y mantener un programa permanente de control de ectoparásitos.
Los lugares donde más se esconden las garrapatas
Aunque muchas personas creen que únicamente viven sobre los perros, estos parásitos también encuentran refugio en el ambiente.
Los sitios con mayor riesgo incluyen:
- Patios con piso de tierra.
- Maleza.
- Casas abandonadas.
- Casetas para perros.
- Muebles viejos.
- Colchones en desuso.
- Sillones abandonados.
- Montones de madera.
- Escombros.
- Llantas almacenadas.
- Acumulación de basura.
Por ello, la limpieza del entorno resulta tan importante como el cuidado de las mascotas.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Aunque cualquier persona puede enfermar, el riesgo aumenta en hogares donde:
- Hay perros con infestación de garrapatas.
- Existen patios de tierra.
- Se acumulan muebles viejos o cacharros.
- Hay presencia frecuente de perros en situación de calle.
- Las niñas y los niños juegan en exteriores sin supervisión.
- Existen lotes baldíos cercanos.
Las autoridades también recomiendan utilizar calzado, especialmente en zonas sin pavimentar donde las garrapatas pueden permanecer en el ambiente.
Qué NO debes hacer
Algunas prácticas populares pueden resultar peligrosas.
Los especialistas recomiendan evitar:
- Aplicar gasolina o diésel sobre la piel.
- Utilizar aceite quemado en las mascotas.
- Quemar la garrapata mientras permanece adherida.
- Arrancarla con los dedos.
- Esperar varios días para acudir al médico si aparecen síntomas.
Si encuentras una garrapata
Lo recomendable es:
- Retirarla cuidadosamente con pinzas de punta fina, sujetándola lo más cerca posible de la piel.
- Desinfectar la zona.
- Lavar las manos.
- Vigilar la aparición de fiebre o malestar durante los siguientes días.
- Si aparecen síntomas, acudir inmediatamente a una unidad médica e informar que existió contacto con garrapatas.
Ese último paso es fundamental.
Informar al personal médico sobre la exposición puede acelerar la sospecha clínica y favorecer un tratamiento oportuno.
Así puede prevenirse
La prevención comienza desde casa.
Especialistas de la Secretaría de Salud recomiendan:
- Bañar periódicamente a las mascotas con productos indicados por un veterinario.
- Mantener actualizado el control contra garrapatas.
- Revisar a perros y gatos con frecuencia.
- Limpiar patios y jardines.
- Eliminar maleza.
- Retirar muebles viejos y colchones abandonados.
- Evitar acumulación de basura.
- Fumigar cuando exista infestación.
- Revisar a niñas y niños después de jugar con mascotas.
- Mantener limpios los espacios donde descansan los animales.
También es un problema de salud pública
Además de las acciones domiciliarias, las autoridades sanitarias mantienen programas permanentes de vigilancia epidemiológica y control de vectores.
Entre las actividades que realizan se encuentran:
- Fumigaciones en colonias con riesgo.
- Recolección y análisis de garrapatas.
- Educación comunitaria.
- Certificación sanitaria de albergues.
- Control de plagas en espacios con población vulnerable.
- Promoción del cuidado responsable de mascotas.
Estas acciones buscan reducir la presencia del vector antes de que se convierta en un riesgo para la población.
Preguntas frecuentes
¿La rickettsiosis tiene cura?
Sí. El pronóstico mejora considerablemente cuando el tratamiento se inicia durante los primeros días de la enfermedad bajo valoración médica.
¿Existe vacuna?
No.
¿Se contagia de persona a persona?
No. La transmisión ocurre principalmente por la picadura de una garrapata infectada.
¿Mi perro puede enfermar?
Sí. Los perros pueden padecer enfermedades transmitidas por garrapatas y, además, transportar estos parásitos al hogar, por lo que requieren atención veterinaria preventiva.
¿Todas las garrapatas están infectadas?
No. Sin embargo, es imposible saberlo a simple vista, por lo que cualquier exposición debe tomarse con precaución.
Una enfermedad prevenible
La rickettsiosis continúa representando uno de los principales retos de salud pública durante la temporada de calor en Baja California. Aunque puede evolucionar rápidamente, especialistas coinciden en que muchas complicaciones pueden evitarse mediante medidas sencillas: mantener limpios los hogares, controlar las garrapatas en las mascotas y buscar atención médica inmediata cuando aparecen fiebre alta y dolor intenso de cabeza, especialmente si existe antecedente de contacto con estos parásitos.
En una enfermedad donde cada día cuenta, reconocer las señales de alerta puede marcar la diferencia entre una recuperación o un desenlace que pudo haberse evitado.
