Ciudad de México, 22 de enero de 2026. La moneda de 10 pesos fue objeto de una actualización normativa tras la publicación de un decreto federal el pasado 19 de enero. La medida, que entró en vigor un día después, modifica disposiciones técnicas relacionadas con su fabricación, sin alterar su valor facial, dimensiones ni elementos gráficos.
El ajuste se concentra en las especificaciones del Artículo Tercero del marco que regula las monedas de curso legal. A partir de esta modificación, se amplían las opciones de materiales que pueden emplearse en la composición de la pieza bimetálica, particularmente en su núcleo central, manteniendo intacto el anillo perimetral y los parámetros físicos que permiten su identificación.
La moneda conserva su valor nominal de 10 pesos, su forma circular y un diámetro de 28 milímetros, así como el diseño y el canto utilizados en las emisiones actuales. Estas condiciones aseguran que las nuevas monedas puedan circular junto a las ya existentes, sin generar cambios perceptibles para la población ni ajustes en sistemas de pago o equipos automatizados.
El decreto autoriza el uso de aleaciones metálicas alternativas que cumplan con rangos específicos de peso y resistencia. Entre ellas se contemplan combinaciones equivalentes a las ya utilizadas, con el propósito de otorgar mayor flexibilidad técnica ante fluctuaciones en los precios internacionales de los metales empleados en la acuñación.
La producción de monedas bajo estas nuevas especificaciones quedará sujeta a las decisiones del banco central, conforme a las necesidades de circulación. La moneda de 10 pesos mantiene su carácter de medio de pago legal y su poder liberatorio en todo el territorio nacional.
