Playas de Rosarito, B.C., 07 de febrero de 2025.- Con el objetivo de reducir el consumo de drogas entre adolescentes, la Fundación Manos Unidas por Rosarito A.C., en coordinación con la SecretarĆa de Educación de Baja California y la Secundaria General 215 Forjadores, impulsa un programa de prevención de adicciones en escuelas de la región.
La presidenta de la Fundación, Lorena Meléndez YÔñez, destacó la importancia de intervenir en entornos escolares para fortalecer los valores y ofrecer herramientas que permitan a los jóvenes resistir la presión social y tomar decisiones informadas.
āLas adicciones son un problema de salud pĆŗblica con efectos devastadores en la juventud. La prevención es fundamental para reducir el riesgo de consumo y sus consecuencias a largo plazoā, afirmó MelĆ©ndez.
Un esfuerzo conjunto por la prevención
En colaboración con el delegado de la SecretarĆa de Educación en Rosarito, Juan Carlos Huerta Ćvila, y el director de la Secundaria General 215, Guadalupe Cota MartĆnez, la Fundación ha implementado actividades de sensibilización dirigidas a estudiantes, docentes y personal administrativo.
Los programas incluyen talleres informativos, seminarios sobre seguridad y actividades de fortalecimiento socioemocional, con el fin de generar conciencia sobre los riesgos del consumo de sustancias y promover un entorno escolar seguro.
Factores de riesgo y la importancia de la prevención
Según explicó Meléndez YÔñez, la adicción a las drogas es una enfermedad crónica que afecta el cerebro y genera dependencia. En adolescentes, el consumo suele estar motivado por la curiosidad, la presión social o la búsqueda de placer, pero también influyen factores como el entorno familiar y la exposición a la violencia.
āEl cerebro adolescente aĆŗn estĆ” en desarrollo, lo que lo hace mĆ”s vulnerable a los efectos de las drogas. La exposición a sustancias en esta etapa puede causar daƱos irreversibles y aumentar el riesgo de adicción en la adultezā, advirtió la presidenta de la Fundación.
Entre los factores que aumentan la probabilidad de consumo se encuentran:
- Falta de supervisión parental.
- Acceso fƔcil a drogas.
- Normalización del consumo en la comunidad.
- Trastornos mentales como ansiedad o depresión.
Educación y comunidad, pilares de la solución
Meléndez subrayó que la prevención debe abordarse de manera integral, con la participación de escuelas, familias y autoridades. Destacó que la educación es una de las herramientas mÔs poderosas para prevenir el consumo de drogas y que las instituciones educativas deben desempeñar un papel clave en la formación de valores y el desarrollo de habilidades para la vida.
āLas adicciones no solo afectan a quien las padece, sino a su familia y a toda la comunidad. Es necesario crear una cultura de prevención basada en la información, el apoyo y la responsabilidad compartidaā, enfatizó.
La Fundación Manos Unidas por Rosarito A.C. reiteró su compromiso con la seguridad y el bienestar de la juventud en Baja California, invitando a la comunidad a sumarse a sus actividades de prevención y a reportar cualquier situación de riesgo a los números de emergencia 911, denuncia anónima 089 y Guardia Nacional 088.



