Playas de Rosarito, Baja California, 22 de enero de 2026.- El cobro del impuesto predial correspondiente al ejercicio fiscal 2026 en Playas de Rosarito ha marcado un punto de inflexión en la relación entre el gobierno municipal y un sector de los contribuyentes, luego de que se documentaran incrementos inusuales y abruptos en el monto a pagar, particularmente en zonas residenciales como Punta Azul.
Durante las primeras semanas del año, propietarios comenzaron a difundir comparativos directos entre sus boletas de 2025 y 2026. En algunos casos, el impuesto pasó de alrededor de 1,500 pesos a más de 5,500 pesos en un solo periodo fiscal, un ajuste que supera ampliamente las variaciones históricas registradas en el municipio y que contrasta con incrementos moderados observados en otras zonas de la región metropolitana.
El impacto de estos cobros coincidió con una intensa campaña institucional desde las redes sociales oficiales de la alcaldesa RocÃo Adame Muñoz, donde se difundió el mensaje de que la actualización del predial se realizó bajo criterios de justicia y proporcionalidad, con el objetivo de que cada contribuyente aporte conforme al valor de su propiedad y sin afectar a quienes menos tienen.
Sin embargo, la respuesta ciudadana en los mismos espacios digitales evidenció una fractura entre el discurso institucional y la percepción social. Comentarios públicos reflejaron molestia, incredulidad y rechazo ante la magnitud de los aumentos, asà como señalamientos sobre el uso de los recursos públicos, el crecimiento de la nómina municipal y la expansión de la estructura administrativa.

A la par de las inconformidades, el gobierno municipal reforzó la promoción de los descuentos por pronto pago: 10% durante enero, 7% en febrero y 5% en marzo, además de las opciones de pago presencial y en lÃnea. Para diversos contribuyentes, no obstante, el incentivo resultó marginal frente al incremento absoluto reflejado en sus boletas.
Desde una perspectiva técnica, el impuesto predial se calcula a partir del valor catastral del inmueble, el cual puede ser actualizado cuando existen cambios en el entorno urbano, el desarrollo inmobiliario o la infraestructura. En municipios costeros como Rosarito, con alta presión inmobiliaria y crecimiento acelerado, estos ajustes pueden traducirse en incrementos significativos. No obstante, los casos reportados en 2026 muestran variaciones que se apartan del comportamiento habitual del impuesto.
Hasta ahora, el Ayuntamiento no ha difundido información pública detallada que precise cuántos predios fueron sujetos a revaluaciones extraordinarias, qué zonas concentraron los mayores incrementos ni cuáles fueron los criterios técnicos aplicados para determinar aumentos de esta magnitud. Esta ausencia de datos ha contribuido a que el tema escale rápidamente en la conversación pública.
El predial, principal fuente de ingresos propios del municipio, se destina al financiamiento de obras, servicios y mantenimiento urbano. En este contexto, el cobro 2026 no solo ha generado una reacción fiscal, sino que ha abierto un debate más amplio sobre la polÃtica recaudatoria, la comunicación gubernamental y la capacidad del municipio para sostener incrementos de esta naturaleza sin erosionar la confianza ciudadana.



