Extractos concentrados de ciruela han demostrado inducir apoptosis —un proceso de muerte celular programada— en células de cáncer de mama, pulmón y cerebro, según investigaciones realizadas en laboratorios de Estados Unidos y Europa. El hallazgo, aunque aún limitado a estudios in vitro, abre la puerta a nuevas posibilidades para el desarrollo de tratamientos oncológicos menos agresivos.
Resultados en laboratorio
Un estudio publicado en la revista Food Chemistry documentó que los polifenoles presentes en la ciruela redujeron la viabilidad de células de cáncer de mama sin afectar a las células normales. Resultados similares se observaron en pruebas realizadas con células de cáncer pulmonar tipo A549 y glioblastoma multiforme (U‑87), donde se activaron mecanismos claves como las caspasas y se alteró el equilibrio entre proteínas proapoptóticas (BAX) y antiapoptóticas (BCL‑2).
Según el portal científico Herald Open Access, los extractos provocaron la activación de la caspasa‑3 —enzima asociada a la apoptosis— y detuvieron el ciclo celular en fase G1, lo que impidió la proliferación del tumor en cultivos de glioblastoma.
¿Qué son los polifenoles?
Los polifenoles son compuestos antioxidantes naturales que se encuentran en frutas, verduras, granos y bebidas como el té verde y el vino tinto. En el caso específico de la ciruela, destacan dos moléculas clave:
- Ácido clorogénico, con efectos antiinflamatorios y reductores del estrés oxidativo.
- Quercetina, un flavonoide ampliamente estudiado por sus propiedades antitumorales.
Ambos compuestos pueden generar un entorno oxidativo selectivo que afecta solo a las células tumorales, regulando genes y proteínas que controlan la proliferación celular, la inflamación y la respuesta inmune.
Cánceres estudiados
Los efectos apoptóticos de los extractos de ciruela se observaron en modelos celulares de:
- Cáncer de mama, especialmente en líneas hormonodependientes.
- Cáncer de pulmón A549, con inhibición significativa del crecimiento celular.
- Glioblastoma U-87, uno de los tumores cerebrales más agresivos.
Hasta ahora, las pruebas no reportaron daños a células sanas, un detalle relevante frente a los efectos colaterales de tratamientos como la quimioterapia.
Limitaciones y siguiente fase
Los estudios se realizaron únicamente en laboratorio y con extractos concentrados, no con fruta fresca. No existen aún ensayos clínicos en humanos que validen el uso médico de los polifenoles de ciruela. También es incierta su biodisponibilidad, es decir, cuánto del compuesto activo logra llegar al tumor tras el consumo.
La comunidad científica plantea ahora avanzar hacia estudios en modelos animales y, eventualmente, en humanos, con el objetivo de explorar su uso como complemento terapéutico o suplemento nutricional bajo supervisión médica.
¿Comer ciruelas ayuda?
Aunque consumir ciruelas no equivale a recibir una dosis terapéutica, su inclusión en la dieta sí puede aportar beneficios antioxidantes respaldados por evidencia nutricional. Sin embargo, no debe considerarse un sustituto de tratamientos médicos convencionales.


