TIJUANA, B.C., 20 de junio de 2025. Tres agentes de la Policía Municipal de Tijuana fueron notificados de su suspensión por presuntos actos de abuso de autoridad, agresiones a civiles y vulneración de derechos humanos, de acuerdo con un anuncio realizado por la síndica procuradora Teresita Balderas. La decisión responde a denuncias presentadas por ciudadanos que incluyen a mujeres, adultos mayores, menores de edad y personas con discapacidad.
Según la funcionaria, la Sindicatura Procuradora continuará recibiendo quejas y testimonios de la ciudadanía, con el compromiso de garantizar la integridad física y emocional de las personas afectadas. Sin embargo, tras la publicación del anuncio en redes sociales, múltiples voces expresaron inconformidad con el número de agentes sancionados, al considerar que los casos de abuso van en aumento y que los correctivos no son proporcionales a la gravedad de los hechos denunciados.
En los comentarios, se documentaron testimonios de ciudadanos que aseguran haber sido víctimas de violencia institucional. Uno de ellos, con discapacidad visual, relató haber sido detenido junto a su hijo sin que los oficiales se identificaran, y denunció mal uso de instalaciones privadas como supuestos puntos de control. Otra denuncia señaló un caso en la colonia Tijuana Progreso, donde presuntamente un joven desarmado fue herido por disparos de policías, quienes luego habrían alterado la escena del incidente para justificar su actuación.
Además, ciudadanos como Victor Poblete alertaron sobre posibles irregularidades en el uso de armas y funciones de seguridad privada por parte de policías comisionados a la vigilancia comercial. Otros comentarios exigieron que se den de baja definitiva a los elementos señalados y pidieron revisiones internas más severas para evitar que reincidan o permanezcan en la corporación sin consecuencias.
Aunque algunas voces celebraron la suspensión como un paso positivo, la mayoría coincidió en que las medidas aún son insuficientes frente a la magnitud de los señalamientos. La opinión pública demanda transparencia, justicia y mayor firmeza por parte de las autoridades municipales para erradicar patrones de abuso dentro de las filas policiales.
