Tijuana, Baja California, 12 de julio de 2026.- Un hombre denunció que su pareja sentimental presuntamente lo mantuvo encerrado durante dos días y lo golpeó dentro de una vivienda de la colonia 3 de Octubre, en Tijuana. El caso salió a la luz el sábado 11 de julio, luego de que un reporte ciudadano movilizara a agentes municipales.

La llamada alertaba sobre una persona lesionada. Al llegar al domicilio, los oficiales localizaron a un hombre que relató haber vivido aproximadamente 48 horas de agresiones, encierro y control por parte de su pareja.

De acuerdo con su testimonio, una discusión entre ambos escaló hasta convertirse en una situación de violencia. La víctima aseguró que no pudo abandonar el inmueble durante dos días y que, en ese periodo, también sufrió golpes.

Los agentes revisaron el domicilio señalado y encontraron distintos indicios que podrían estar relacionados con la denuncia. En el lugar también recuperaron el teléfono celular del afectado, aunque la autoridad no precisó si el dispositivo le había sido retirado para impedirle pedir ayuda.

Durante la intervención fue detenido Luis “N”, de 28 años, señalado como probable responsable de violencia familiar y lesiones. Posteriormente fue trasladado ante la Fiscalía General del Estado de Baja California.

Será la Fiscalía la que determine si, además de los delitos inicialmente señalados, existen elementos para investigar una posible privación ilegal de la libertad.

Hasta el momento, las autoridades no han informado la gravedad de las lesiones de la víctima ni si necesitó atención hospitalaria. Tampoco se ha precisado quién realizó el reporte que permitió ubicarlo.

El detenido deberá ser considerado inocente mientras no exista una sentencia emitida por un juez. Su situación jurídica dependerá de los testimonios, las lesiones documentadas y los indicios encontrados dentro de la vivienda.

El caso llama la atención porque la víctima es un hombre, una realidad que suele denunciarse con menor frecuencia. La violencia familiar no depende del género y puede presentarse mediante golpes, amenazas, aislamiento, vigilancia, control económico o restricciones para salir de un domicilio.

Uno de los principales riesgos en estos casos es que la víctima normalice las agresiones o evite pedir ayuda por miedo, vergüenza o temor a no ser tomada en serio.

Cuando una discusión se convierte en amenaza, encierro o agresión física, la recomendación es buscar un lugar seguro y comunicarse al 911. Vecinos o familiares también pueden realizar el reporte cuando escuchen gritos, amenazas o detecten que una persona se encuentra en peligro.

La investigación continuará en manos de la Fiscalía estatal, que deberá reconstruir lo ocurrido durante los dos días señalados por la víctima y establecer si existen pruebas suficientes para llevar el caso ante un juez.

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