Tijuana, 24 de julio de 2025.– El cantante mexicano Natanael Cano ya no podrá ingresar a Estados Unidos, luego de que autoridades migratorias revocaran sus visas de turista y trabajo, al detectarse un presunto fraude en el uso de documentos religiosos. La medida, dada a conocer este miércoles por el medio Infobae, ha generado un fuerte impacto en la industria musical regional.
De acuerdo con el reporte, Cano habría solicitado una visa religiosa por al menos dos años, presentándose como cantante de música sacra, pese a no pertenecer a ninguna congregación ni ministerio acreditado. Fue durante el intento de renovación por tercera ocasión cuando las autoridades estadounidenses detectaron inconsistencias en los documentos, lo que derivó en la cancelación total del visado.
El periodista Javier Ceriani reveló que la disquera CT Récords, propiedad del propio Cano, también podría ser investigada por movimientos financieros irregulares vinculados al mismo trámite migratorio. Hasta ahora, no se han presentado cargos formales.
La situación se enmarca en un contexto más amplio. Desde abril de 2025, el gobierno de Donald Trump reactivó revisiones sistemáticas a artistas vinculados al género de narcocorridos. Aunque Cano no ha sido sancionado directamente por el contenido de sus canciones, su caso ocurre meses después de la revocación de visa al grupo Los Alegres del Barranco, por proyectar imágenes asociadas a líderes del narcotráfico en sus conciertos.
Además, el intérprete de “Amor Tumbado” ha sido señalado en listas internas de artistas “bajo revisión”, junto a figuras como Peso Pluma, Luis R. Conríquez y Grupo Firme. Uno de sus temas más controversiales, Cuerno Azulado, fue retirado de plataformas digitales en 2023 por presunta apología del delito, al referirse explícitamente a personajes como Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El impacto de la cancelación es significativo: Cano pierde el acceso a uno de sus mercados más rentables, en ciudades como Los Ángeles y Houston, donde su música aún suena en estaciones de radio regional. Sin embargo, según el propio cantante, la cancelación de su visa responde únicamente a “cuestiones administrativas” y no a un tema legal. En redes sociales, negó cualquier delito y sugirió que la medida podría tener motivaciones políticas.
El Departamento de Estado de EE.UU. no ha emitido comentarios adicionales sobre la vigencia de la política de revisión a cantantes regionales, pero especialistas señalan que estas acciones podrían aumentar conforme se acerque el proceso electoral de 2026.
