Tijuana, Baja California, 13 de septiembre de 2026.- Durante casi 20 años, visitar el Parque Morelos significó para miles de familias tijuanenses detenerse frente al espacio de Yogui, el oso negro que terminó convirtiéndose en uno de los animales más reconocibles del lugar.
El ejemplar murió el viernes 11 de septiembre, a aproximadamente 25 años de edad, después de presentar durante sus últimos meses problemas de salud asociados con su avanzada edad. El Ayuntamiento de Tijuana informó que recibió atención veterinaria, alimentación especial y vigilancia permanente durante esta última etapa.
La noticia provocó una reacción poco habitual para la muerte de un animal bajo resguardo público: familias comenzaron a acudir al Parque Morelos para despedirse y personal del SIMPATT instaló un altar con flores, alimentos y recuerdos en su honor.
Pero la muerte de Yogui también ocurre en un momento especialmente sensible para la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) del parque y abre nuevamente una pregunta que va más allá de la nostalgia:
¿Qué sucederá ahora con los animales que todavía permanecen ahí?
Veinte años en Parque Morelos
Yogui llegó al recinto en 2006 y permaneció ahí aproximadamente dos décadas, de acuerdo con información difundida por la Sindicatura Procuradora de Tijuana y corroborada por distintos medios locales.
Algunas versiones señalan que llegó al parque junto con otro oso llamado Bubú, el 26 de enero de aquel año.
Con el paso del tiempo, Yogui se convirtió en uno de los ejemplares más identificados por los visitantes del Parque Morelos.
En sus últimos años presentó desgaste físico relacionado con su longevidad, incluyendo dificultades de movilidad y problemas dentales, de acuerdo con información atribuida a antiguos cuidadores de la UMA.
El comunicado municipal únicamente refiere un “cuadro clínico delicado derivado de su edad avanzada” y, hasta la información pública revisada, no detalla un diagnóstico definitivo ni los resultados de una eventual necropsia.
Ese dato es importante distinguirlo: la edad avanzada y sus padecimientos están documentados, pero la causa médica específica del fallecimiento todavía no ha sido transparentada públicamente con detalle.
La despedida
Tras conocerse la muerte del ejemplar, ciudadanos acudieron al Parque Morelos para despedirse.
Personal del SIMPATT colocó una ofrenda con flores, comida y distintos objetos, mientras se permitió que visitantes llevaran detalles en memoria del animal.
Para quienes crecieron visitando el parque, Yogui terminó formando parte de la memoria cotidiana de Tijuana: excursiones escolares, fines de semana familiares y recorridos por una zona que durante décadas funcionó en la práctica como zoológico municipal.
Su muerte, sin embargo, llega cuando precisamente ese modelo está siendo replanteado.
El contexto que no debe perderse
La muerte de Yogui no ocurre de manera aislada.
En julio de 2026, una auditoría realizada al Sistema Municipal de Parques Temáticos de Tijuana detectó deficiencias administrativas, operativas y de infraestructura en la UMA. A partir de esos hallazgos, autoridades municipales anunciaron la intención de reubicar a numerosos animales en instalaciones especializadas.
El proceso comenzó a tomar relevancia después del fallecimiento de Mandy, una tigresa de Bengala que murió el 5 de julio. Una necropsia atribuyó su muerte a un paro cardiorrespiratorio relacionado con problemas articulares y complicaciones vinculadas con sobrepeso.
En ese momento se habló de trasladar animales a instalaciones en Mexicali, Ensenada, Guadalajara, Puebla e incluso explorar posibilidades en San Diego.
Pero existe un elemento que obliga a mantener cautela.
El 3 de agosto, el delegado de Profepa en Baja California declaró que el Ayuntamiento todavía no había presentado formalmente una solicitud ante la autoridad federal para realizar esas reubicaciones y recordó que los traslados requieren autorización y cumplimiento de la normatividad ambiental.
Por ello, hablar de una reubicación consumada sería prematuro.
¿Cuántos animales permanecen ahí?
La propia página del SIMPATT señala actualmente que la UMA mantiene bajo resguardo 146 animales pertenecientes a 28 especies, entre ellos tigres, monos araña, mapaches, aves, puercoespines, lagartos, dromedarios y ciervos.
El organismo sostiene que la nueva orientación de la UMA busca funcionar como espacio temporal de rescate, rehabilitación y eventual traslado, en lugar del modelo tradicional de exhibición animal.
La cifra difiere de los aproximadamente 160 animales mencionados por autoridades y medios durante julio, por lo que sería conveniente que el Ayuntamiento publique un inventario actualizado que explique cuántos ejemplares permanecen actualmente en el lugar y cuántos han sido trasladados.
Yogui deja algo más que nostalgia
La imagen del oso negro permanecerá para muchos tijuanenses asociada a una época del Parque Morelos.
Sin embargo, quizá su despedida también marque el final de otra idea: la de mantener animales silvestres durante décadas en espacios públicos concebidos originalmente como atractivo para visitantes.
Ahora corresponde saber si la transición anunciada por las autoridades hacia santuarios, rehabilitación y bienestar animal realmente se concreta.
Porque la mejor forma de recordar a Yogui no será solamente mediante flores frente a su antiguo espacio.
Será conocer qué se aprendió de su historia y qué cambiará para los animales que permanecen ahí.
