Gettysburg, Pensilvania, 13 de julio de 2025 — Dan Rivera, reconocido investigador paranormal y cuidador principal de la muñeca Annabelle, murió inesperadamente durante una gira nacional dedicada a objetos sobrenaturales. Su cuerpo fue hallado en una habitación de hotel mientras participaba en el “Devils on the Run Tour”, donde se exhibía la infame figura del museo de los Warren.

El fallecimiento ocurrió en Straban Township, a las afueras de Gettysburg. De acuerdo con autoridades locales, miembros del equipo encontraron a Rivera sin signos vitales y aplicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar antes de que arribaran los servicios de emergencia. La policía estatal de Pensilvania indicó que no se encontraron indicios de violencia y que se trató de una muerte natural. La causa oficial aún está pendiente de autopsia.

Dan Rivera tenía 54 años y contaba con una trayectoria de más de una década en el campo de la investigación paranormal. Fue discípulo directo de Lorraine Warren, figura central en el estudio de fenómenos sobrenaturales en Estados Unidos, y quien le confió la custodia de varios objetos del Museo del Ocultismo, entre ellos Annabelle.

Rivera se convirtió en uno de los pocos autorizados para transportar y exhibir la muñeca Raggedy Ann, asociada a presuntos casos de actividad maligna desde la década de 1970. Según testimonios del equipo de investigación, su manejo requería oraciones de protección y protocolos específicos para su confinamiento, incluso cuando era expuesta en giras fuera del museo.

Además de sus labores como cuidador, Rivera tuvo presencia constante en medios de comunicación especializados y plataformas de streaming. Participó en programas como Most Haunted Places del canal Travel Channel, y 28 Days Haunted en Netflix. También impartía conferencias, generaba contenido educativo en redes sociales y formaba parte activa de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Nueva Inglaterra (NESPR).

Tras su muerte, NESPR emitió un comunicado en el que lo describió como “una persona íntegra, apasionada y profundamente respetuosa con el mundo espiritual”. Compañeros como Chris Gilloren y Tony Holmes señalaron que Rivera dedicó su vida a educar al público sobre los peligros reales de manipular objetos cargados con energía negativa, siempre con un enfoque ético.

Pese al impacto entre colegas y seguidores, la gira continuará, según confirmaron sus organizadores, como un homenaje a su labor y a los principios que promovía. La muñeca Annabelle fue inmediatamente asegurada y regresada a una unidad de resguardo especial.

Dan Rivera deja un legado singular en el ámbito del ocultismo y la investigación paranormal. Su trabajo, basado en el respeto, la formación y el compromiso con la verdad, será recordado por quienes lo acompañaron en una comunidad marcada por el misterio y la precaución.

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