Ciudad de México, 22 de junio de 2026.- La sucesión política en Baja California dejó de ser una especulación. Este lunes, Morena abrió formalmente el registro de aspirantes a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, una figura partidista que históricamente ha servido como antesala de las candidaturas a las gubernaturas.
La convocatoria forma parte del proceso interno que Morena, junto con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), utilizará para definir a quienes encabezarán la ruta electoral rumbo a 2027 en las 17 entidades donde habrá renovación de gubernatura.
En Baja California, el primer día de registros confirmó algo que ya se percibía desde hace meses: la competencia interna será una de las más intensas del país.
Diez perfiles entran a la contienda
Durante la jornada se registraron nueve aspirantes vinculados a Morena y sus partidos aliados.
Entre ellos destacan el alcalde con licencia de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz; el senador con licencia Armando Ayala Robles; la senadora Julieta Ramírez Padilla; el exdelegado federal de programas sociales, Jesús Alejandro Ruiz Uribe; el diputado federal con licencia Fernando Castro Trenti; la exalcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero Ramírez; el exsecretario general de Gobierno, Alfredo Álvarez Cárdenas; la diputada federal Evangelina Moreno Guerra; el diputado local Jorge Ramos Hernández, impulsado por el PVEM; y José Anselmo Jiménez Vega, perfil ciudadano registrado durante la jornada.
La cantidad de aspirantes refleja la dimensión de la disputa. Morena gobierna actualmente Baja California, los principales municipios y mantiene una posición dominante en el escenario electoral local. Quien gane la encuesta interna llegará como favorito para competir por la gubernatura.
El grupo de los punteros
Aunque oficialmente todos parten desde el mismo punto, dentro de Morena existen perfiles con mayor estructura, presencia territorial y reconocimiento público.
Ismael Burgueño llega respaldado por el peso político de gobernar Tijuana, el municipio más poblado del estado y uno de los más importantes del país. Su licencia para participar en el proceso confirma que apuesta buena parte de su capital político a esta contienda.
Armando Ayala representa la fuerza política construida durante sus años al frente del Ayuntamiento de Ensenada y posteriormente en el Senado. Su presencia en la entidad y su cercanía con diversos grupos internos lo colocan entre los contendientes más visibles.
Julieta Ramírez, una de las figuras jóvenes más relevantes de Morena en Baja California, busca convertirse en la opción generacional del movimiento. Su trayectoria reciente en la Cámara de Diputados y el Senado le ha permitido ganar posicionamiento estatal.
La batalla interna apenas comienza
Más allá de los nombres, el proceso representa una prueba para Morena.
La dirigencia nacional anunció reglas más estrictas para evitar conflictos internos, limitar la promoción anticipada y exigir que los aspirantes acepten los resultados de las encuestas. También se establecieron filtros relacionados con antecedentes judiciales, violencia de género y posibles conflictos éticos.
Sin embargo, en Baja California existen antecedentes de procesos internos altamente competidos, donde las diferencias entre grupos políticos han terminado por trasladarse al debate público.
Por ello, uno de los principales retos para Morena será mantener la unidad una vez que se conozcan los resultados de las mediciones.
Lo que está en juego para los ciudadanos
La discusión trasciende la política partidista.
Baja California enfrenta retos en seguridad pública, movilidad, vivienda, infraestructura fronteriza, crecimiento urbano, agua y desarrollo económico. La persona que resulte seleccionada tendrá amplias posibilidades de convertirse en quien gobierne el estado a partir de 2027.
Por ello, el proceso interno de Morena no sólo interesa a la militancia. También será observado por empresarios, organizaciones civiles, sectores académicos y ciudadanos que buscan conocer qué perfiles ofrecen soluciones a los problemas que afectan diariamente a la entidad.
La carrera apenas comenzó. Los registros abrieron la puerta a una competencia que podría extenderse durante varios meses y que, desde este momento, empieza a definir el futuro político de Baja California.
