Ciudad de México, 2 de agosto de 2026. Morena emitió este domingo un posicionamiento oficial para responder a las críticas surgidas en torno a los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias. El partido aseguró que las nuevas disposiciones no representan un mecanismo de censura y afirmó que su propósito es ampliar las garantías de quienes consumen información en radio y televisión.
El pronunciamiento fue difundido por el Comité Ejecutivo Nacional a través de sus canales oficiales, después de varios días de debate público entre representantes políticos, especialistas en medios de comunicación y organizaciones civiles sobre el alcance de los lineamientos que actualmente se encuentran en consulta pública.
La discusión ha cobrado relevancia porque diversos sectores consideran que las reglas podrían impactar la libertad editorial de los medios de comunicación, mientras que otros sostienen que fortalecerían la protección de las audiencias frente a contenidos engañosos o publicidad presentada como información.
Ante ese escenario, Morena rechazó que exista un intento por controlar los contenidos periodísticos y sostuvo que la discusión se ha basado en interpretaciones equivocadas sobre el alcance de las disposiciones.
Según el partido, los lineamientos buscan que las audiencias puedan distinguir con mayor claridad entre información, opinión y publicidad, además de reforzar mecanismos como el derecho de réplica, las defensorías de las audiencias y medidas de accesibilidad para personas con discapacidad.
El documento también afirma que las reglas no contemplan una revisión previa de programas o transmisiones. Morena sostiene que cualquier procedimiento únicamente podría iniciarse después de la difusión de un contenido y mediante una queja específica, por lo que descarta que exista un esquema de censura preventiva.
Otro de los argumentos centrales del posicionamiento es que los lineamientos permanecen abiertos a consulta pública. De acuerdo con el partido, ciudadanos, concesionarios, medios comunitarios, instituciones académicas y organizaciones sociales pueden presentar observaciones antes de que se emita la versión definitiva de las reglas.
El texto también incorpora una crítica a las reformas impulsadas en 2017 sobre derechos de las audiencias. Morena recuerda que esos cambios fueron posteriormente invalidados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y sostiene que la propuesta actual busca recuperar protecciones reconocidas por la Constitución.
El partido planteó que el debate no debe centrarse únicamente en la libertad de expresión de quienes generan contenidos, sino también en el derecho de la población a recibir información plural, transparente y verificable.
Sin embargo, el posicionamiento no pone fin a la controversia. Diversas organizaciones vinculadas con la defensa de la libertad de expresión, representantes de medios de comunicación y analistas han manifestado preocupación sobre la posible interpretación o aplicación futura de algunos criterios contemplados en los lineamientos, por lo que el tema continúa generando discusión pública.
Mientras avanza la consulta, el debate se mantiene entre dos posturas principales: quienes consideran que las nuevas reglas fortalecen los derechos de las audiencias y quienes advierten que podrían abrir la puerta a una mayor intervención regulatoria sobre los contenidos informativos.
La consulta pública continúa abierta y será uno de los elementos que la autoridad reguladora deberá considerar antes de definir la versión final de los lineamientos.

