Londres, Reino Unido, 13 de octubre de 2026.- Una operación internacional contra el fraude digital permitió eliminar más de 3.7 millones de cuentas, páginas y grupos de Facebook e Instagram relacionados con presuntas redes criminales que operaban desde África occidental, principalmente en Nigeria y Ghana.
El operativo, cuyos resultados fueron anunciados por Meta, reunió a 15 compañías tecnológicas y autoridades de diez países, en una de las mayores colaboraciones internacionales contra organizaciones dedicadas a las estafas en internet.
La intervención también derivó en la detención de 28 personas y el rescate de 117 víctimas de trata que permanecían retenidas en centros donde eran obligadas a participar en actividades fraudulentas.
Facebook e Instagram eran utilizados para engañar a víctimas
De acuerdo con Meta, la mayoría de los perfiles eliminados aparentaban pertenecer a ciudadanos estadounidenses o británicos, aunque eran administrados desde países de África occidental.
Las cuentas formaban parte de estructuras dedicadas a contactar usuarios, construir relaciones de confianza y posteriormente obtener dinero mediante engaños.
La investigación identificó diferentes modalidades de fraude, desde falsas oportunidades laborales y supuestas inversiones en criptomonedas hasta relaciones sentimentales ficticias.
En muchos casos, los delincuentes no solicitaban dinero inmediatamente. Primero establecían contacto con las víctimas, simulaban intereses personales o profesionales y posteriormente introducían oportunidades financieras inexistentes.
Esta estrategia permitía trasladar las conversaciones entre distintas plataformas, dificultando que una sola empresa pudiera identificar toda la operación.
Google, Microsoft, OpenAI y otras empresas participaron en el operativo
La operación comenzó el 6 de octubre y fue coordinada desde Londres por la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido (NCA), con participación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, el FBI y otras agencias internacionales.
Entre las compañías participantes estuvieron Meta, Google, Microsoft, OpenAI, Coinbase, Adobe y Starlink.
Los equipos intercambiaron información sobre cuentas sospechosas, infraestructura digital, movimientos financieros y posibles ubicaciones físicas de los centros utilizados por las organizaciones.
Microsoft suspendió cuentas presuntamente relacionadas con actividades fraudulentas, mientras que Coinbase identificó a más de 65 víctimas activas y evitó posibles pérdidas superiores a 415 mil dólares.
Por su parte, la empresa de ciberseguridad Silent Push informó que identificó más de 35 mil dominios maliciosos y cerca de 700 canales de comunicación vinculados con centros de estafa en África.
Las autoridades también identificaron al menos 11 millones de dólares en fondos potencialmente sujetos a congelamiento, según declaraciones del director del FBI, Kash Patel. Esta cifra no equivale a dinero efectivamente recuperado.
Rescatan a 117 personas obligadas a cometer fraudes
Uno de los hallazgos más graves de la investigación ocurrió en Ghana, donde las autoridades localizaron a 117 personas que habían sido víctimas de trata y permanecían privadas de su libertad dentro de un complejo residencial utilizado para ejecutar estafas.
Según el reporte, las víctimas eran obligadas a trabajar para organizaciones criminales y habían sufrido maltrato físico, psicológico y condiciones de desnutrición.
Los presuntos responsables de su cautiverio fueron detenidos y enfrentan procesos judiciales.
El caso evidencia que detrás de algunas redes de fraude digital también existen estructuras de explotación humana, donde personas reclutadas mediante engaños terminan obligadas a estafar a usuarios de otros países.
Las modalidades de fraude identificadas
La investigación permitió reconocer distintas estrategias utilizadas por estas organizaciones.
Entre ellas destacan las inversiones falsas que prometen ganancias extraordinarias, frecuentemente relacionadas con criptomonedas, así como ofertas laborales fraudulentas que exigen depósitos o pagos anticipados.
También fueron identificados esquemas de suplantación de autoridades y militares, mediante los cuales los delincuentes utilizan identidades falsas para generar confianza o intimidar a sus víctimas.
Otras modalidades incluyen vendedores que cobran productos inexistentes, relaciones sentimentales ficticias utilizadas para solicitar transferencias y supuestos servicios de recuperación de dinero que vuelven a engañar a personas afectadas por fraudes anteriores.
Estas prácticas pueden presentarse en redes sociales, aplicaciones de mensajería, sitios de comercio electrónico y plataformas financieras.
¿Qué significa esta operación para los usuarios en México?
Aunque el operativo se concentró en organizaciones de África occidental y la mayoría de los objetivos identificados estaban en Estados Unidos y Reino Unido, los mecanismos de fraude descritos también representan riesgos para usuarios mexicanos.
Una cuenta con fotografías aparentemente auténticas, publicaciones antiguas o numerosos seguidores no garantiza que la persona detrás del perfil sea quien afirma ser.
Por ello, antes de transferir dinero a alguien conocido en internet, conviene verificar su identidad mediante canales independientes, desconfiar de inversiones con rendimientos garantizados y evitar cualquier oferta laboral que exija depósitos para comenzar a trabajar.
También es recomendable activar la autenticación de dos factores en Facebook, Instagram y otras cuentas digitales, así como denunciar perfiles sospechosos directamente desde las plataformas.
Cuando exista una transferencia relacionada con un posible fraude, la prioridad debe ser contactar inmediatamente a la institución financiera para solicitar orientación sobre el bloqueo o rastreo de la operación y conservar los comprobantes, mensajes y datos disponibles para presentar una denuncia.
La lucha contra las estafas digitales continúa
Esta no es la primera operación internacional realizada durante 2026.
En junio, otra intervención coordinada contra redes del sudeste asiático permitió a Meta eliminar más de 1.4 millones de cuentas, páginas y grupos, mientras que Microsoft suspendió aproximadamente 20 mil cuentas y las autoridades tailandesas reportaron 63 detenciones.
Los resultados muestran que las estafas digitales ya no dependen exclusivamente de delincuentes aislados. Algunas organizaciones operan mediante estructuras internacionales que combinan redes sociales, infraestructura tecnológica, movimientos de criptomonedas y explotación de personas.
Sin embargo, eliminar millones de cuentas no significa que todas las organizaciones hayan desaparecido definitivamente. Las redes criminales pueden crear nuevos perfiles y trasladar sus operaciones a otros servicios.
La colaboración entre empresas tecnológicas y autoridades busca precisamente identificar a los responsables detrás de las cuentas y no limitarse a retirar publicaciones fraudulentas.
Para los usuarios, la principal advertencia permanece: una conversación aparentemente legítima en redes sociales puede ser el primer contacto con una organización criminal que opera a miles de kilómetros de distancia.
