Tokio, Japón, 23 de junio de 2026.- Japón aplicará desde el 1 de julio de 2026 un aumento histórico en las tarifas de visado para extranjeros. La visa de una sola entrada pasará de 3,000 a 15,000 yenes, mientras que la de entradas múltiples subirá de 6,000 a 30,000 yenes. Es la primera revisión desde 1978.

La medida fue aprobada por el gobierno japonés el 19 de junio. Aunque varios medios la han presentado como un aumento de 500%, la lectura correcta es que las tarifas serán cinco veces más altas. En términos porcentuales, el incremento real es de 400% respecto al costo anterior.

El ajuste no afectará por igual a todos los viajeros. Japón mantiene acuerdos de exención de visa de corto plazo con 74 países y regiones. En esa lista aparecen Estados Unidos, Canadá, México y varios países de Europa y América Latina. Para esos visitantes, las estancias turísticas cortas suelen permitirse sin visa.

El impacto será mayor para ciudadanos de países que sí necesitan visa para ingresar a Japón, así como para personas que viajen por motivos de trabajo, estudios, residencia o trámites de larga estancia.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón ya informaba que las tarifas vigentes eran de aproximadamente 3,000 yenes para visa de una entrada y 6,000 yenes para visa doble o múltiple. Con la nueva regla, esos costos cambian de forma drástica.

El canciller Toshimitsu Motegi justificó la decisión por el aumento de precios y la variación cambiaria. Según reportes de prensa japonesa, dijo: “No esperamos que la medida tenga un impacto inmediato en el turismo receptivo”.

La decisión llega en medio del fuerte flujo de visitantes internacionales. La Organización Nacional de Turismo de Japón reportó 3 millones 559 mil 900 llegadas en mayo de 2026, cifra preliminar que incluye turistas, pasajeros en tránsito, cruceristas, estudiantes internacionales y extranjeros que reingresan al país.

Además del visado, Japón también encarecerá el impuesto de salida conocido como “sayonara tax”. La Agencia Nacional de Impuestos confirmó que la tasa subirá de 1,000 a 3,000 yenes por salida desde el 1 de julio de 2026. El impuesto se cobra a pasajeros que abandonan Japón por avión o barco, con algunas excepciones.

La autoridad fiscal japonesa señala que el dinero busca financiar infraestructura turística, medidas contra la saturación de destinos, promoción de regiones menos visitadas y políticas de turismo exterior.

En la práctica, Japón no está cerrando la puerta al turismo. Está cobrando más por el acceso y por la salida del país. El mensaje de fondo es económico: el boom turístico también se está convirtiendo en una fuente directa de ingresos públicos.

Para viajeros mexicanos y de otros países exentos, el cambio central será el impuesto de salida. Para quienes requieren visa, el viaje será más caro desde la etapa de solicitud.

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