Lima, Perú.– Autoridades peruanas detuvieron a dos jóvenes influencers cuando intentaban abordar un vuelo internacional desde el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez con destino a Bali, Indonesia, tras descubrir más de tres kilos de droga ocultos en su equipaje documentado.
La intervención ocurrió durante un control de seguridad previo al embarque, cuando agentes detectaron irregularidades en las maletas que transportaban las pasajeras. Al revisar su contenido, localizaron paquetes con clorhidrato de cocaína y tusi, una sustancia sintética de alto valor en mercados internacionales, escondidos en envases que simulaban productos de uso personal.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, el peso total de la droga asegurada superaba los 3.2 kilogramos. Las autoridades estiman que el valor del cargamento en destinos del sudeste asiático podría multiplicarse considerablemente, lo que refuerza la hipótesis de una operación vinculada al tráfico internacional de estupefacientes.

Las detenidas, ambas de 22 años, contaban con presencia activa en redes sociales, donde compartían contenidos relacionados con viajes, estilo de vida y lujo. Este perfil, según investigadores, suele ser utilizado por organizaciones criminales para reducir sospechas durante traslados internacionales y facilitar el transporte de sustancias ilícitas.
Las indagatorias preliminares señalan que las maletas habrían sido entregadas a las jóvenes poco antes de su llegada al aeropuerto, ya preparadas con los narcóticos ocultos, una modalidad recurrente en esquemas de tráfico que buscan desvincular a los transportistas directos de la logística completa de la red criminal.
Tras la detención, un juez dictó prisión preventiva mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance de la organización involucrada, así como posibles conexiones internacionales. El caso se investiga bajo el delito de tráfico ilícito de drogas agravado, que contempla penas de larga duración conforme a la legislación peruana.
Autoridades antidrogas han advertido que este tipo de casos refleja una tendencia creciente en la que personas jóvenes, sin antecedentes penales y con exposición pública en plataformas digitales, son utilizadas como correos humanos para rutas de alto riesgo hacia destinos turísticos internacionales.


