Ciudad de México, 30 de julio de 2026. Hugh Jackman deja atrás la imagen tradicional del héroe justiciero para interpretar a un Robin Hood muy distinto al que el cine ha mostrado durante décadas. En La muerte de Robin Hood, la nueva producción de A24 dirigida por Michael Sarnoski, el legendario arquero aparece como un hombre envejecido, herido y perseguido por las consecuencias de su pasado. La película llegará a los cines de México el próximo 6 de agosto, distribuida por Imagem Films MX.
A diferencia de las versiones centradas en la aventura, el robo a los poderosos o las hazañas en el bosque de Sherwood, esta adaptación apuesta por una historia íntima. El conflicto principal ya no gira en torno a la lucha contra un tirano, sino al enfrentamiento del protagonista con sus propios errores.
La trama se desarrolla en el siglo XIII. Después de resultar gravemente herido en combate, Robin Hood encuentra refugio con la Hermana Brígida, una priora que decide atenderlo cuando su vida parece acercarse al final. Ese encuentro abre la puerta a una reflexión sobre el legado, la culpa y la posibilidad de encontrar redención antes de la muerte.

El proyecto representa un nuevo acercamiento de Hugh Jackman a personajes complejos y emocionalmente marcados. Tras interpretar durante casi dos décadas a Wolverine, el actor australiano vuelve a asumir un papel donde el desgaste físico y psicológico son parte esencial de la historia.
Detrás de la dirección se encuentra Michael Sarnoski, cineasta que ganó reconocimiento por Pig y posteriormente dirigió Un lugar en silencio: Día Uno. Su estilo narrativo, caracterizado por desarrollar personajes desde el drama y las emociones antes que desde la acción, marca el tono de esta nueva reinterpretación del mito de Robin Hood.
El reparto reúne además a Jodie Comer, Bill Skarsgård, Murray Bartlett y Noah Jupe, un elenco que combina actores consolidados con intérpretes que en los últimos años han destacado en producciones de alto perfil tanto en cine como en televisión.
La apuesta también refleja una tendencia reciente de Hollywood: revisar personajes clásicos desde perspectivas más humanas y menos idealizadas. En lugar del héroe invencible, estas historias muestran figuras que cargan con decisiones difíciles, contradicciones y consecuencias, acercando personajes legendarios a conflictos universales.

Aunque el título podría hacer pensar en una película de acción medieval, la propuesta parece orientarse más hacia un drama histórico que explora el final de una leyenda. La violencia y los combates siguen presentes, pero funcionan como parte del contexto de una historia que pone el énfasis en la identidad, el arrepentimiento y la manera en que una persona desea ser recordada.
Con el respaldo de A24, estudio reconocido por impulsar producciones de autor y propuestas diferentes dentro del cine comercial, La muerte de Robin Hood buscará ofrecer una versión distinta de uno de los personajes más conocidos de la literatura y la cultura popular.
La película llegará a las salas mexicanas el 6 de agosto, con la expectativa de atraer tanto a quienes siguen la trayectoria de Hugh Jackman como al público interesado en reinterpretaciones más maduras de los grandes mitos del cine.

