Ciudad de México, 10 de septiembre de 2025.- La propuesta de incrementar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas saborizadas abrió un debate nacional entre el Gobierno de México y la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb). La iniciativa, contemplada en el Paquete Económico 2026, busca aumentar la cuota a $3.0818 pesos por litro, lo que representa un alza del 87% respecto a la tarifa vigente.
Postura del Gobierno: salud como prioridad
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo subrayó que el objetivo del aumento es reducir el consumo de bebidas azucaradas por su relación con enfermedades crónico degenerativas como diabetes, hipertensión y obesidad. “No tiene nada que ver con recaudar, sino con que no se abuse de las bebidas azucaradas, particularmente en niños y niñas”, afirmó durante la conferencia matutina.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, las medidas forman parte de la estrategia “Vive saludable, vive feliz”, que combina impuestos con campañas de concientización y nuevas herramientas de atención médica. El subsecretario Eduardo Clark García Dobarganes recordó que el IEPS aplicado en 2014 generó una reducción del 5.5% en el consumo de refrescos en su primer año y de 9.7% en el segundo.
Además, citó experiencias internacionales: en Reino Unido el azúcar en refrescos se redujo 30%; en Sudáfrica, el consumo bajó 29%; en Chile, 21%; y en Berkeley, California, 52% en tres años. La medida también se justifica en el alto costo que representa la atención médica del sobrepeso y la obesidad, que asciende a 180 mil millones de pesos anuales en instituciones como IMSS e ISSSTE.
El secretario de Salud, David Kershenobich, detalló cuatro ejes de acción paralelos al impuesto:
- Prevención y promoción con campañas masivas en medios y videojuegos.
- Atención médica digital y protocolos nacionales obligatorios.
- Tratamientos innovadores accesibles para toda la población.
- Fortalecimiento de la estrategia de trasplantes y sustitución renal.
Postura de MexBeb: impactos económicos y sociales
La Asociación Mexicana de Bebidas calificó el incremento como una medida ineficaz e inequitativa, señalando que no existe evidencia suficiente de que los impuestos reduzcan la obesidad. Argumentó que las bebidas saborizadas representan menos del 5% de las calorías consumidas por los mexicanos, mientras que el resto de la dieta no se ve afectado.
Entre los riesgos planteados por la industria destacan:
- Aumento de precios al consumidor entre 10% y 15%, golpeando principalmente a los hogares de bajos ingresos.
- Pérdida de hasta 150 mil empleos en los próximos cinco años.
- Posible cierre de tienditas y pequeños comercios, donde los refrescos representan hasta 30% de las ventas.
- Un efecto recesivo en la economía que limitaría la inversión y producción.
MexBeb recordó que en la última década redujo en 30% las calorías de su portafolio y que actualmente más del 55% de sus productos corresponden a versiones bajas en azúcar o sin calorías. Asimismo, reiteró su disposición a dialogar con las autoridades para diseñar políticas sustentadas en evidencia científica y no solo en medidas fiscales.
